déborah gimeno san juan bosco-duque de mandas

Qué le interesa más de lo que sucede en su ciudad?
-Me interesa todo, pero lo que más como viven algunos niños y los ancianos, sobre todo, los que están solitos y tiene necesidad. Creo que con un poquito que diésemos todos ayudaríamos un poco en este problema.
-¿Es muy sensible?
-En esos aspectos son muy sensible y me entristezco, pero mi carácter es la vez muy fuerte. No soy de las personas que se derrumba delante de la gente.
-¿Podemos decir que tiene un carácter especial?
-Podría ser. A mí me gusta ser el apoyo de todo el mundo, pero al mismo tiempo tengo un genio fuerte. De lo contrario nos tomaría la gente el pelo y por ahí no paso. Creo que no es bueno.
-¿Qué trabajo desempeña en RENFE?
-Realizo varios trabajos en la estación del Norte y si hay que cubrir alguna vacante por cualquier circunstancia me envían a la estación del Cabanyal. Hago de todo, igual vendo billetes, que estoy en Internacional o en Atención al Cliente.
-¿Se siente fallera de convicción o porque hay que estar en la fiesta?
-En absoluto, las Fallas me entusiasman. En el sector podía haber cedido mi puesto para que se presentase otra fallera y decidí ser yo la que representase a mi comisión.
-¿Siempre en su actual comisión?
-No. Comencé en la falla Escalante-Marina y he terminado en la que estoy ahora.
-¿Opina que la fiesta fallera tiene que evolucionar?
-Creo que no. La fiesta está bien como está. Lo que me molesta es los que protestan por las mascletaes y no saben que es una parte importante.
-¿Cree que es coherente que un segundo jurado elija a la fallera mayor de Valencia?
-Opino que no. Soy de las que piensa que deberían estar las mismas personas que han actuado como jurado de corte y que nos conocen muy bien. Empezar de nuevo con otras personas, que no menosprecio, pero que no te conocen y tiene que volver a preguntar y entrevistarte es un atraso.
-¿Qué es para usted el casal fallero?
-Es como mi segunda casa.







