A lo largo de la tarde del domingo fueron apagando los ordenadores y desconectando todos los cables de red que han permitido a los usuarios navegar a una velocidad de cien megas de bajada y subida simétricas.
A la Algecampus ha acudido gente de ciudades como Barcelona, Madrid, Alicante o Soria, además de jóvenes procedentes de las localidades vecinas de la Ribera.







