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Y al final, el jefe del Consell optó por una crisis de corto alcance. Desde que se conoció la designación del conseller de Justicia como miembro del máximo órgano de dirección de los jueces, se había especulado con la posibilidad de que Camps aprovechara la remodelación para mover más piezas en su Ejecutivo.
Pero al final, el único cambio en el Ejecutivo será el de De Rosa. En su lugar, el presidente de la Generalitat presentó ayer a Paula Sánchez de León. La hasta ahora secretaria autonómica de Cohesión Territorial en el área que dirige el vicepresidente Vicente Rambla es un nombramiento que responde de manera fiel al 'estilo Camps'. Entre otras razones, porque su nombre era uno de los pocos que no se habían barajado en las últimas semanas en las diversas quinielas sobre sustitutos de De Rosa -pese a que había sonado en anteriores ocasiones como posible miembro del Consell-.
Y además, el efecto sorpresa. Cuando se le preguntó ayer al presidente respecto a cuándo había informado a la nueva consellera de su designación, el presidente admitió que sólo hacía "un rato".
Sánchez de León (1965) es doctora en Derecho por la Universidad de Valencia. Llegó a la primera línea de la actividad política de la mano de Marcela Miró en 1996. Primero, en la conselleria de Cultura, Educación y Ciencia. Después, en Bienestar Social, y posteriormente en Les Corts. En 2003, con la llegada al Consell de Francisco Camps, Sánchez de León pasó al área de presidencia, donde ocupó la secretaría autonómica de Relaciones con el Estado y Comunicación, cargo que dejó para acceder a la de Cohesión territorial que ocupaba hasta la fecha. Persona de la máxima confianza del vicepresidente Rambla, Sánchez de León ha ocupado también responsabilidades en el último comité electoral del PP.
Peso de Rambla
La designación de la nueva consellera deja vacante una secretaría autonómica, la de Cohesión Territorial, que no será cubierta. Ayer, el propio Camps explicó que las competencias de ese departamento quedarán integradas en la secretaría autonómica de Relaciones Internacionales. Ese dato podría hacer pensar que el vicepresidente Rambla pierde cierta cuota de protagonismo en el nuevo Ejecutivo. Pero ese análisis es más que cuestionable, toda vez que el número dos del Gobierno valenciano sigue pasando por ser una de las personas de la máxima confianza de presidente de la Generalitat.
Por otra parte, la designación de Sánchez de León confirma la apuesta permanente del jefe del Consell por reforzar el protagonismo de la mujer en la vida política. Con la nueva consellera de Justicia, el número de mujeres que ocupan un puesto en el Gobierno valenciano asciende a cinco -Trini Miró, Angélica Such, Maritina Hernández y Belén Juste, junto a Sánchez de León-, lo que convierte al nuevo Consell en el Ejecutivo valenciano con más mujeres de la historia, según subrayaron ayer fuentes de presidencia de la Generalitat.
El relevo de De Rosa por Sánchez de León vino acompañado de un pequeño, pero significativo, movimiento en el segundo escalón de la administración. El presidente Camps explicó que Bienestar Social, el departamento que dirige el vicepresidente Juan Cotino, pasará de una a dos secretarías autonómicas -que se denominarán, respectivamente, de Familia y Coordinación Social, y de Autonomía, Persona y Dependencia-.
La motivación de este cambio, que el propio presidente del Consell justificó en la apuesta por las políticas sociales de su Gobierno, nace de una reclamación que el propio presidente Cotino había realizado hace meses. La aprobación de la Ley de Dependencia por parte del Ejecutivo Central obligaba a realizar algunos cambios en el ámbito competencial con el objetivo de afrontar la aplicación de esa norma desde las mejores condiciones posibles. Cotino le hizo ver esa necesidad al presidente Camps, y el jefe del Consell accedió ayer a esa reivindicación.
Protagonismo social
La nueva secretaria autonómica, que en principio no supone incremento alguno del número de altos cargos de la administración autonómica (puesto que se equilibra con la desaparición de la de Cohesión Territorial) contribuye a reforzar el peso político del vicepresidente Cotino. Camps aseguró ayer que la decisión de crear este nuevo departamento estaba adoptada "desde hace meses", y subrayó que el actual era el momento oportuno para reforzar el protagonismo "social" de un Gobierno pensado para las personas.
La minicrisis del Consell desmonta las especulaciones respecto a la posibilidad de que se fusionaran algunos departamentos para dar mayor imagen de austeridad. El propio Camps subrayó durante su intervención que desde que llegó a la presidencia de la Generalitat ha gobernado el Ejecutivo "más austero de toda España", y que plantear la posibilidad de adoptar una decisión en ese sentido sería tanto como reconocer que, hasta la fecha, no se había cumplido esa condición. "Nosotros lo hemos sido desde el primer minuto", indicó.
Camps señaló además que mientras el Ejecutivo central acumula ministerios al mismo ritmo que va perdiendo competencias, el Gobierno valenciano asume nuevas competencias y dispone del número de altos cargos necesarios para ejercerlas.







