El grupo parlamentario socialista cree haber dado con la fórmula para sortear la exigencia constitucional que dificulta la puesta en práctica de la que fue una de las propuestas estrella del 37 congreso nacional del partido. Según su portavoz en la cámara baja, José Antonio Alonso, se interpretará que el requisito se cumple cuando se permita a los españoles ejercer el derecho a la participación en "procesos electorales de naturaleza política", y no necesariamente en comicios locales.
La propuesta que los socialistas quieren llevar a la primera reunión de la subcomisión parlamentaria creada en el Congreso para estudiar la reforma de la ley orgánica del régimen electoral general pretende hacer viable la implicación de colectivos muy numerosos en España, como el marroquí, en la vida municipal.
Marruecos, país del que procede el mayor grupo de ciudadanos con tarjeta de residencia, unos 676.000, celebra elecciones locales, pero su sistema democrático no es homologable al español. Y mucho menos lo es, por ejemplo, el deChina, cuyos nacionales forman el octavo grupo más numeroso de población extranjera en territorio español.
El subterfugio del PSOE podría salvar los obstáculos legales que impiden su participación electoral. Pero tampoco resuelve los problemas que existen con países como Ecuador, en los que la Constitución reserva el derecho al sufragio sólo a sus nacionales.
La cuestión no es baladí, porque en España hay, según el último censo, 451.000 ecuatorianos. El Gobierno del país sudamericano ha emprendido ya una reforma de su ley fundamental que debería servir para eliminar esta restricción.
Fuentes del Ministerio de Exteriores explican que las cosas no van al ritmo anunciado por el socialista José Antonio Alonso, quien aseguró ayer que lo que se pretende es que el derecho al sufragio de inmigrantes extracomunitarios sea ya una realidad en las elecciones del año 2011.







