Examinado por los responsables médicos del club, se informó porteriormente de que no había que alarmarse porque no se trataba de ningún problema serio y la previsión era de que hoy podrá entrenarse con total normalidad.
Quien no lo hizo fue el lateral Del Horno, que llegó con tarde a la sesión debido al retraso sufrido por el avión que le trajo desde Bilbao.
El que finalizó el entrenamiento con visibles muestras de disgustó fue Fernando Morientes, después de sufrir un fuerte golpe en un tobillo.
Por lo que hace referencia a Rubén Baraja y Carlos Marchena, ambos se ejercitaron al margen de sus compañeros, dentro del proceso de recuperación de sus respectivos problemas físicos que padecen.
El Valencia vuelve a entrenarse hoy por la mañana, a partir de las 10 horas.







