Valencia

Pero la cercanía al cierre de fichajes hace que todo ocurra más rápido. El Valencia entregó hace unos días al agente las condiciones que pretendía si llegaba una oferta. Pues hoy Eduardo Espejo tiene previsto aterrizar en la ciudad con una proposición debajo del brazo. Y el que equipo que más suena es el Real Madrid. Con la más que factible salida de Robinho hacia el Chelsea, Mijatovic busca un jugador de banda y dos son los nombres deseados: Joaquín y Capel. También le agrada Huntelaar, pero este sería para la delantera.
El Valencia pretende obtener 15 millones de euros por el gaditano. Sabe que pierde dinero, ya que el jugador costó diez millones más. Pero mantener en el equipo a un futbolista a disgusto es un precio demasiado caro. Pese a esto, tanto Fernando Gómez como el presidente de la entidad, Vicente Soriano, articulaban ayer el mismo discurso: no hay oferta alguna y el jugador, por ahora, tendrá ponerse a la faena. "No tengo prevista ninguna reunión con Espejo", indicó el vicepresidente, que, eso sí, lanzó un mensaje muy claro al futbolista: "Si finalmente se queda, debería ser un jugador más importante de lo que lo ha sido últimamente."
Soriano fue algo más comedido. "No tenemos ninguna noticia de que Joaquín se vaya a ir. Si no ha jugado, el entrenador sabrá lo que hace", manifestó el presidente.
Quedan pocas horas para saber si el gaditano pasa a la historia en el Valencia. Si la oferta existe y satisface al club, el jugador se marchará. Habrá que ver entonces si con el dinero ingresado se acomete algún fichaje. La verdad es que no existen muchas esperanzas de que esto ocurra. "No es fácil que llegue alguien, pero es posible", indicaba Soriano, mientras Fernando era más directo: "Probablemente no venga nadie."
Pero el Valencia seguirá esperando hasta el último momento para lograr la cesión de Diego Milito, que acepta jugar en Mestalla, aunque el Zaragoza no da luz verde si no es por un traspaso que cifra en un mínimo de 15 millones.







