Valencia

En concreto, una de las áreas afectadas, cercana al hoyo seis, ha sido acordonada por los grandes charcos que se ocasionan después del riego del campo. Al hallarse en tal estado, el problema aparece cuando los jugadores se ven obligados a acceder a la zona para recoger las pelotas que tras un mal golpe han ido a parar al lodazal. De igual modo, también se convierte en un obstáculo para los peatones porque alrededor discurre una senda de cemento en la que se acumula el barro y el moho que se originan por la humedad. "Esta esa zona, pero habrá unas tres. Desde junio del año pasado que se encuentra así", explicó un golfista abonado.
Aunque algunos jugadores han apuntado de que se trata de aguas fecales, la directora del Parador y Campo de Golf El Saler, Marian Montero, aseguró a LAS PROVINCIAS que "se trata de agua apta para el riego y en ningún caso de aguas residuales. No existe mal olor y lo único que se puede ver son garzas". En este sentido, la directora del complejo salió al paso de las voces que aseguran que dichos estanques peligran la vida de la fauna y la flora, ya que "en el Parador trabajamos en función de las normas establecidas para la Devesa", explicó.
Asimismo, Montero explicó que la solución llegará pronto, ya que la convocatoria de licitación de bombeo de agua al depósito de riego del Parador está abierta desde el 6 de agosto y "como muestra de transparencia, se puede acceder a ella a través de nuestra página web".







