Política

El insulto, pronunciado en voz baja y sin consciencia de estar siendo grabado, llegó después de una breve discusión con el portavoz socialista, al que Fabra llegó incluso a retirar la palabra, tras negarse a responder a las preguntas orales de Colomer al respecto de sus imputaciones por supuestos delitos contra la Administración pública, falsificación de documentos y fraude fiscal. Nadie lo oyó, ni siquiera el propio agraviado, que no reparó en el insulto hasta visionar la grabación del pleno. Un mes después, el grupo socialista en la Diputación y también el candidato a la secretaría general del PSPV Ximo Puig, en cuyas filas se encuentra Colomer, piden explicaciones e incluso exigen a Camps el cese del que es también presidente del PP de Castellón.
Fabra rehusó ayer hacer declaraciones al respecto, aunque fuentes de su entorno restaron importancia a lo sucedido y recordaron que, en todo caso, el insulto se profirió cuando el pleno ya se había levantado, eliminando así cualquier carácter de oficialidad. De hecho, en la grabación hecha pública en youtube se puede comprobar cómo el insulto se pronuncia mientras los diputados están levantándose de sus escaños para abandonar la sala.
Tampoco Colomer quiso hacer valoraciones sobre lo sucedido. Fue el diputado provincial Josep Gisbert quien se erigió en portavoz del grupo para reclamar la "necesidad urgente de un cambio sustancial en el comportamiento del equipo de gobierno de la Diputación". Un comportamiento que, según el socialista, "está basado en la descalificación personal permanente" que, añadió, "supera con creces los límites mínimos del respeto". "Esta situación es la que nos ha llevado a demandar en numerosas ocasiones un reglamento que garantice la ecuanimidad, el respeto y los modales democráticos", concluyó Gisbert.
Puig fue más allá y exigió a Camps que tome cartas en el asunto, cesando "a quien atenta e insulta a las instituciones democráticas" o, en caso contrario, se convierta en "cómplice de quien denigra a la democracia con sus comportamientos e insultos". "Fabra ha demostrado que ni tiene educación, ni comportamiento cívico y únicamente se rige por sus principios del espíritu nacional franquista", señaló el alcalde de Morella. Un argumentó que recuperó el candidato socialista para afirmar que el modelo del PP en la Comunitat Valenciana "recuerda a otros tiempos y si éste es el modelo de Camps, que lo diga porque él es el responsable de su partido".
Puig quiso dejar patente "la profunda indignación de toda la familia socialista" ante "los insultos de Fabra y su permanente burla a la justicia y la democracia". "Ésta es la gota que ha colmado toda nuestra paciencia y exigimos a Camps que cese a Fabra o que asuma su responsabilidad en la connivencia con un imputado al que protege y da cobertura política en el PP", añadió.







