Vida y Ocio

La fauna que acompañaba a nuestros antepasados, grandes herbívoros como rinocerontes, hipopótamos o elefantes, también está presente en la cueva, así como aves, tortugas o felinos propios del cercano marjal Oliva-Pego, en pleno apogeo en la época.
La Diputación de Valencia tiene a la Sección de Estudios Arqueológicos tras la pista del neandertal en Oliva. Para ello, la sección, compuesta por 12 profesionales, continúa las excavaciones arqueológicas en la Cova Foradà, donde hace tres años ya se encontraron restos de neandertales y donde se espera que aparezcan nuevos hallazgos.
El yacimiento es minuciosamente investigado desde 1975 por el propio director de la sección, José Aparicio Pérez, que se encuentra al frente de los trabajos en la cavidad considerada una de las más importantes de Europa.
La Cova Foradà se ha revelado como uno de los más completos yacimientos de la Península Ibérica y el más completo de la Comunitat Valenciana, ya que dispone de niveles estratigráfico-culturales que abarcan desde el Mesolítico inicial (8000 antes de Cristo) en la superficie, hasta el Paleolítico Medio o Musteriense en su fase más antigua, situada hacia el 100.000 antes de Cristo.
Los niveles Musterienses ya proporcionaron restos humanos neanderthales, en concreto un trozo de maxilar de un adulto y un fragmento craneal infantil, siendo previsibles que aparezcan más restos humanos. "La esperanza es que obtengamos más restos humanos en cualquier momento", afirmó José Aparicio.
Los restos humanos ya hallados permiten conocer el proceso antropológico por el cual se produjo la desaparición de los neanderthales y su sustitución por el sapiens sapiens y, con ello, el proceso de transición entre el Paleolítico superior y el medio, también llamado Musteriense.
Herramientas de hueso y piedra
En cuanto a los utensilios hallados, se trata de herramientas tanto de piedra como de hueso. Los primeros servían para cazar y cortar carne y huesos, además de para otras actividades de la vida cotidiana como el tratamiento de pieles para el vestido.
Entre las herramientas de hueso se han encontrado punzones para confeccionar la piel, agujas de coser y azagayas, una especie de puntas de jabalina para la caza, así como otras piezas de adorno.
Otra de las facetas que podría facilitar el abastecimiento de productos y utensilios lejanos podría haber sido el trueque que se realizaba entre los distintos núcleos de población. El intercambio se realizaba entre comunidades contiguas.







