
Frente a la plaga de conejos, que se extiende por toda la geografía valenciana y afecta a todos los cultivos, los agricultores están ensayando de todo para tratar de ahuyentar a los animales: desde insecticidas a cualquier tipo de producto que huela mal o que se intuya que pudiera servir. Sin embargo, lo que está dado mejores resultados son los métodos de protección física, es decir, el uso de vallados u otras protecciones que impidan que los conejos lleguen hasta las plantas a proteger. En hortalizas y demás cultivos bajos es más difícil, pero en naranjos, frutales y otros cultivos arbóreos se están empleando sacos y otros elementos de plástico enrollados sobre los troncos. Es laborioso pero funciona.




