Tema del día
La Costa Blanca confía en las reservas de última hora, pero sin alcanzar el lleno
01.08.08 -

Una mujer juega con una niña en la orilla de la playa de El Postiguet, rodeada de bañistas, con La Albufereta y El Cabo, al fondo.
Centenares de miles de turistas llegarán a la Costa Blanca en agosto, que comienza hoy, para disfrutar de sus vacaciones, pero en esta ocasión no alcanzarán el volumen de años anteriores. La crisis económica española es la causante de que un porcentaje importante de familias hayan optado por suprimir sus viajes. Los primeros damnificados son los hoteleros y hosteleros que en la temporada estival se juegan gran parte de sus ingresos anuales. A los empresarios sólo les queda esperar a que el presente mes marque una mejora respecto a julio y salve un verano marcado por la caída de clientes y de ingresos.
El sector turístico alicantino tiene sus esperanzas depositadas en una reactivación de las reservas de última hora para conseguir que se ocupen el mayor número de plazas. Eso sí, consideran ya descartado rozar el lleno y asumen que serán muchas las camas que se queden sin cubrir. No obstante, el comportamiento final variará según las zonas, esperándose un mayor equilibrio entre oferta y demanda en Benidorm, cuya desocupación podría estar ligeramente por encima del 10% si mejora la contratación, mientras que sería más negativo el resultado en otros municipios de la provincia, que podrían dejar sin cubrir hasta el 30%.
Desde la Asociación Empresarial Hotelera de Benidorm y Costa Blanca (Hosbec) son muy cautos sobre cuál será el comportamiento final de los turistas, pero reconocen que este año es más que evidente una diminución de los clientes nacionales -principal mercado estival-. El objetivo estriba en que el descenso sea el menor posible.
Un aspecto destacable es el buen comportamiento que está teniendo el mercado extranjero, especialmente los británicos, que han elevado su presencia y han permitido compensar en parte la menor demanda de las familias españolas.
El propio presidente de Hosbec, Antoni Mayor, ha llegado a reconocer que tal como esta la situación, considerarían una "buena" ocupación en los meses de verano cerrar con un leve descenso "entre 2 y 5 puntos" en comparación con la época estival de 2007. No obstante, esta previsión sería la más optimista, puesto que si se tiene en cuenta el primer dato parcial de ocupación de la primera quincena de julio, el 84,72%, son siete puntos por debajo que el del mismo periodo de 2007.
En cualquier caso, aunque se produzca una mejora en agosto, lo que está claro es que la tasa de ocupación estará lejos del casi 96% de ocupación del último agosto.
Por su parte, la Asociación Provincial de Hoteles de Alicante (APHA), la patronal que agrupa a los establecimiento de la capital, Elche, San Juan, El Campello y Santa Pola, entre otros, también reconoce que la situación está complicada y lo peor es la pérdida de rentabilidad por los menores ingresos.
El sector turístico alicantino tiene sus esperanzas depositadas en una reactivación de las reservas de última hora para conseguir que se ocupen el mayor número de plazas. Eso sí, consideran ya descartado rozar el lleno y asumen que serán muchas las camas que se queden sin cubrir. No obstante, el comportamiento final variará según las zonas, esperándose un mayor equilibrio entre oferta y demanda en Benidorm, cuya desocupación podría estar ligeramente por encima del 10% si mejora la contratación, mientras que sería más negativo el resultado en otros municipios de la provincia, que podrían dejar sin cubrir hasta el 30%.
Desde la Asociación Empresarial Hotelera de Benidorm y Costa Blanca (Hosbec) son muy cautos sobre cuál será el comportamiento final de los turistas, pero reconocen que este año es más que evidente una diminución de los clientes nacionales -principal mercado estival-. El objetivo estriba en que el descenso sea el menor posible.
Un aspecto destacable es el buen comportamiento que está teniendo el mercado extranjero, especialmente los británicos, que han elevado su presencia y han permitido compensar en parte la menor demanda de las familias españolas.
El propio presidente de Hosbec, Antoni Mayor, ha llegado a reconocer que tal como esta la situación, considerarían una "buena" ocupación en los meses de verano cerrar con un leve descenso "entre 2 y 5 puntos" en comparación con la época estival de 2007. No obstante, esta previsión sería la más optimista, puesto que si se tiene en cuenta el primer dato parcial de ocupación de la primera quincena de julio, el 84,72%, son siete puntos por debajo que el del mismo periodo de 2007.
En cualquier caso, aunque se produzca una mejora en agosto, lo que está claro es que la tasa de ocupación estará lejos del casi 96% de ocupación del último agosto.
Por su parte, la Asociación Provincial de Hoteles de Alicante (APHA), la patronal que agrupa a los establecimiento de la capital, Elche, San Juan, El Campello y Santa Pola, entre otros, también reconoce que la situación está complicada y lo peor es la pérdida de rentabilidad por los menores ingresos.







