En ningún momento "se cuestionó la continuidad de las becerradas", como matizó el presidente de la Comisión. Igual que PP y PSPV, Talens se ampara en la "tradición" de este acto para justificar su presencia. "Las becerradas cuentan con un gran arraigo en los festejos taurinos y entre sus componentes", comentó.
Pese a esta polémica, la discusión no es nueva. Hace dos años ya se debatió sobre la opción de suprimir la muerte de los animales en la plaza, desestimándose la iniciativa. Pero en 2007, la preocupación sobre las becerradas volvió al seno de la Comisión. De ahí que, "para evitar polémicas", se impusiese una norma por la que tras el tercer intento fallido de estoque, "el becerro volverá a los corrales para ser sacrificado allí".
En la Setmana de Bous, las peñas cadafaleras son las encargadas de realizar las becerradas. Aunque últimamente algunas peñas optan por realizar ellos la actuación y encargar la muerte del animal a un profesional, aún quedan cadafales que optan por ser ellos mismos quienes se pongan delante.
Por ello y desde hace dos años, el colectivo Folgança se manifiesta, cada Setmana de Bous, ante el coso taurino de Algemesí para denunciar las corridas de toros y las becerradas.







