Además, la situación que soportan los titulares de las hipotecas se transmite de forma directa a las pequeñas inmobiliarias que se suman a la crisis por los altos costes de tramitación que imponen y la escasa confianza que depositan los clientes a la hora de contar con sus servicios.
La gran cantidad de patrimonio inmobiliario, la falta de liquidez en los pequeños bancos y el incesante ritmo del Banco Europeo que no da marcha atrás en el euríbor, provoca que el propietario de una vivienda no pueda afrontar las fuertes hipotecas que "ya han ascendido una media del 100% y que rondan ya los 900 euros al mes", según afirma Luis Calvo, colegiado número 2.187 de la Asociación Nacional de Expertos Inmobiliarios. "Es necesario que el Banco Europeo normalice la situación, a partir de ahí la gente podrá empezar a pagar".
Según el colegiado, "es evidente el cierre de las pequeñas inmobiliarias". Tal y como se encuentra la situación, aquellas empresas que únicamente se dediquen a tramitar la compra y venta de pisos "están acabadas". El descenso de los precios alcanza ya el 15% pero aún así "no se vende".
Por esto las grandes inmobiliarias son las mayores beneficiadas. Ya no tienen que buscar a la promotora para vender casas sino que "son ellas las que acuden a nosotros". Es ahora cuando las grandes cadenas se encuentran con mucho producto, y no sólo por ser tramitadoras de pisos sino también porque cuentan "con negocios paralelos" que les ayudan a subsistir, comenta Luis Calvo.
Durante la última reunión de la Asociación de Nacional de Expertos Inmobiliarios, se llegó a la conclusión de que la crisis que está padeciendo el país, comenzará a llegar a su fin a principios del 2011 de manera "paulatina", pero la venta "ya no será la misma", según fuentes de la asociación.




