Según el empresario, el retraso de la compra se debe a la aprobación de la Ley Concursal: "Al entrar el concurso de acreedores, hay que cambiar unos pequeños detalles del contrato. Lo cambiamos y ahora estamos esperando a que el juez de el visto bueno. En el momento que lo haga compraremos el Levante". Pese a la insistencia del grupo de Carmona en su interés por hacerse con el club, el retraso en la compraventa de las acciones ha provocado la desconfianza entre el levantinismo.







