
Los castellonenses compraron en cuatro meses 19.170.581 cajetillas de 20 unidades, lo que supone un consumo de 383,4 millones de cigarrillos entre abril y enero de 2008. La cifra supera a la contabilizada en el mismo periodo del año anterior, cuando en Castellón se compraron 18,2 millones de cajetillas de 20 unidades (888.704 menos que en 2008). En los primeros cuatro meses del año, los habitantes de la provincia se han fumado casi 18 millones de cigarrillos más que en 2007, una cantidad nada desdeñable.
Aunque las cifras absolutas son de vértigo, el consumo medio de cigarrillos se sitúa en 161 al mes por cada uno de los 594.433 residentes en la provincia, según el empadronamiento a 1 de enero de 2008 publicado por el Instituto Nacional de Estadística.
Pero lo más preocupante es que, más de dos años después de la entrada en vigor de la normativa que prohíbe fumar en determinados espacios, el consumo sigue creciendo. La estadística del Ministerio de Economía y Hacienda confirma que los castellonenses fuman más en 2008 que en 2007. Si hace un año el consumo medio mensual fue de 618,9 cigarrillos al mes (entre enero y abril), un año después la cifra ha crecido hasta los 645 de media al mes.
Y eso a pesar de que un 72,2% de los españoles apoya los espacios públicos sin humo y considera que esta opción ayuda a los fumadores a abandonar su pernicioso hábito. Además, una inmensa mayoría de los ciudadanos que, alcanza casi el 95%, es plenamente consciente de que el humo ambiental puede perjudicar la salud de los no fumadores. Son algunas de las principal conclusiones que se extraen de una encuesta realizada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC) entre 8.700 fumadores y no fumadores, profesionales sanitarios y población general durante el mes de marzo por el centro de salud.
Para el doctor Luis Aguilera, presidente de la SEMFYC, estos datos evidencian que una reforma de la ley antitabaco, que tiene actualmente dos años y medio de vigencia, goza de un importante "apoyo social" si se encamina a prohibir fumar en todos los espacios públicos compartidos. Amparándose en esta cobertura social, Aguilera instó a José Luis Rodríguez Zapatero a que, "al igual que ha sido valiente con otras normativas, lo sea en ésta" y proceda a endurecer la legislación vigente.
Además del endurecimiento de la normativa actual, esta sociedad científica abogó por la necesidad de plantear estrategias de prevención "rigurosas" contra el tabaquismo, al tiempo que pidió al Ministerio de Sanidad, o a las consejerías autonómicas pertinentes, que se financien los tratamientos públicos para dejar de fumar.
No en vano, la mayoría de las enfermedades que se tratan en el servicio de neumología del Hospital General de Castellón son consecuencia o están relacionados con el consumo de tabaco. Según los datos facilitados por la Conselleria de Sanidad, la mitad de los pacientes atendidos por los neumólogos del centro hospitalario sufren la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc).
"El 25 por ciento de los fumadores padecen dicha enfermedad, que puede evitarse si no se fumara, de tal modo que la mejor prevención es evitar el tabaco", insisten fuentes médicas.
La segunda patología más vista por los neumólogos del Departamento de Salud 2 es el cáncer de pulmón, que supone el 30 por ciento de las enfermedades atendidas en este servicio. Es decir, que ocho de cada diez enfermos que acuden al área de neumología del Hospital General sufren alguna dolencia relacionada con el tabaco.
Pero la prevención no pasa únicamente por medidas sanitarias. El presidente de la Asociación Valenciana para la Prevención, Control y Tratamiento del Tabaquismo Azahar de Castellón, Ahmad Khalaf, aboga por impulsar una titulación universitaria interdisciplinar sobre tabaquismo. Khalaf ya defendió durante el VII Congreso Internacional de Prevención y Tratamiento del Tabaquismo la necesidad del nacimiento de una nueva figura, el especialista en tabaquismo que, formado en las disciplinas de medicina, psicología, economía y humanidades, trate desde una perspectiva global e integral a las personas fumadoras.
La introducción de conocimientos de otras disciplinas diferentes a la medicina se debe, según Khalaf, a las enfermedades no sólo de salud, sino también sociales que genera el tabaquismo, como pobreza o perjuicio al medio ambiente.
Respecto al aumento del consumo aunque de forma moderada pese a la entrada en vigor de la Ley Antitabaco en 2006, Khalaf insiste en que "el espíritu de la ley no es que las personas dejen de fumar, sino instaurar medidas de control y regulación que ayudarían a los consumidores a replantearse el tema".
Y si el consumo crece, la recaudación también. Castellón gastó 50,9 millones de euros en un placer tan efímero como el tabaco en sólo cuatro meses. La cantidad destinada al tabaco permitiría construir 16 colegios -con un presupuesto medio de tres millones de euros- y multiplica por cuatro el presupuesto de todo un año de una localidad como l'Alcora.




