Recuerda alguna etapa tan mala para el consumidor como la actual?
-No, no hemos vivido una etapa similar. Sí que ha habido épocas de incremento de precios, de desaceleraciones, pero es que en esta el nivel de endeudamiento es de récord. El mercado inmobiliario no tiene fecha para remontar. Y en otros momentos se veía la luz al final del túnel, pero ahora mismo no hay datos que nos permitan ser optimistas.
-El Euribor en máximos históricos. Hasta la asociación llegarán casos de gente que no puede pagar el piso en busca de una solución.
-Sí, claro. Y de personas que están a punto de sufrir un desahucio de su vivienda. Sólo hay que ver el incremento de los créditos rápidos. Esto nos está diciendo que existe gente endeudada que no puede más. Fíjese en los anuncios en la televisión de siete a diez de la mañana: son todos de este tipo de créditos. La realidad está ahí. Este tipo de anuncios se hacen porque hay mercado. Nosotros llevamos varios años pidiendo una figura que medie en el tema del sobreendeudamiento, como en Francia o Bélgica, que busquen el acuerdo entre bancos y personas para el pago de las deudas.
-Y con este panorama llegan las vacaciones. ¿Habrá que cambiar el modelo?
-Está claro que la crisis se va a notar. Lo de ir al pueblo a pasar las vacaciones va a volver a producirse para ahorrar gastos. Y en la casa familiar habrá que pedir turno para conseguir un sitio. Es lógico que la coyuntura económica se note en el ocio. No obstante, muchas familias tendrán todavía margen para disfrutar de unas vacaciones.
-Otros hablan de que es un buen momento para comprar en el sector inmobiliario.
-Quizá sean voces que intenten reflotar el sector, pero el nivel de endeudamiento es real. ¿De dónde voy a sacar el dinero que no tengo si los bancos ya no tienen la alegría de antes? Es buen momento, pero quizá sea todavía mejor dentro de seis meses o un año o incluso más tiempo. Yo creo que el momento óptimo está todavía por llegar. La burbuja no se ha deshinchado del todo.







