Un momento de la marcha de protesta de los camioneros. / REUTERS
Un centenar de camiones, convocados por la Plataforma para la Defensa del Sector del Transporte de Mercancías, llegaron esta tarde a Castellón "en una caravana que está recorriendo el litoral valenciano para protestar por la ausencia de rentabilidad del sector del transporte a nivel nacional", según informó a Europa Press el portavoz del colectivo, Clemencio Martínez.
Según explicó, la marcha comenzó "rodando por Valencia capital y de ahí, se dirigió al 'by pass' para después coger la CV-10 hasta Castellón" y posteriormente, desplazarse a la localidad de Onda, donde hicieron un descanso para comer, antes de continuar su recorrido hasta el Puerto de Castellón, desde donde algunos vehículos partieron nuevamente hacia el Puerto de Sagunto.
Asimismo, un segundo grupo de entre 15 y 20 camiones partieron desde Vinars hacia Oropesa y realizaron un corte de carretera de cerca de dos horas que afectaba "únicamente a los vehículos de transporte de mercancías", a los que paraban para "informarles de la situación y que fueran tomando conciencia", según explicó a Europa Press un portavoz de estos conductores.
Alrededor de las 13.00 horas continuaron su marcha lenta por la N-340 hacia Oropesa, donde habían establecido un punto de encuentro, para después seguir hacia Torreblanca, donde a las 17.00 horas efectuaron un nuevo corte al tráfico de mercancías en el que también se permitió la circulación de turismos, aunque "con importantes retenciones".
A lo largo de toda la mañana, un tercer grupo circuló a marcha lenta desde el Puerto de Sagunto hasta el Puerto de Valencia para protestar por la subida del precio del petroleo y causó retenciones de hasta 20 kilómetros en la autovía A-7, donde el tráfico se comenzó a ralentizar a las 8.20 horas en sentido Valencia , a la altura de Paterna, con una circulación lenta de unos cinco kilómetros, que llegó a ser de hasta 20 kilómetros, aunque la situación se normalizó sobre las 9.40 horas.
Posteriormente, la marcha de estos camioneros se desvió a la autovía A-3 en la salida 340 y continuó hasta Cheste, lo que también afectó al tráfico de esta autovía, en sentido Madrid, entre las 9.05 y las 9.35 horas, con una circulación lenta de unos cuatro kilómetros, para después circular por la A-3 y tomar la carretera V-30 hasta llegar al puerto de la ciudad.
"Negociar con el Gobierno"
Clemencio Martínez apuntó que su principal demanda es "poder negociar directamente con el Gobierno y no a través de otras asociaciones o patronales", dado que, representan "a pequeñas y medianas empresas y la gente está harta de promesas y compromisos que nunca se cumplen".
Mediante esta movilización, pretenden "sobre todo darnos a conocer --dijo-- y mostrar a la gente que somos capaces de unirnos y manifestarnos para defender nuestros derechos. Hasta este momento sólo lo hacían los grandes que tienen más capacidad pero ahora, la necesidad de la situación nos ha obligado a adoptar medidas", apuntó.
Martínez explicó que "la mentalidad de la gente está cambiando" y así, "cada vez hay personas más jóvenes en el sector que vienen con ganas de cambiar las cosas y no se conforman con la situación que se nos impone". Así, resaltó que en la reunión celebrada hace unos días eran "unos 350" transportistas, mientras que representan "a cerca de 1.000 camiones" y cuentan con "muchos simpatizantes en la provincia de Castellón".
"Absoluta normalidad", según FVET
Por otra parte, desde la Federación Valenciana Empresarios Transportistas (FVET) manifestaron en un comunicado que "la situación en la Comunitat Valenciana es de absoluta normalidad en la prestación de los servicios del transporte", sin haber recibido "informe ni noticias de ninguna incidencia" por parte de sus 2.500 empresas, que conforman una flota de 15.697 vehículos.
Desde FVET, al igual que las patronales del territorio español que forman parte del Comité Nacional de Transporte por Carretera, optaron por no sumarse al paro y continuar las reuniones de negociación con la Administración, y abogar "por el camino del trabajo y el dialogo para dar soluciones a la crisis que vive el sector".
En este sentido, indicaron que confían en la colaboración del Ministerio del Interior y las Fuerzas de Seguridad autonómicas y del Estado para que "las empresas de transporte que lo deseen puedan trabajar con normalidad y sin incidentes, garantizándose en todo momento la seguridad de vehículos y conductores y el necesario abastecimiento de los mercados".