Jordana dijo que el futuro de la industria alimentaria pasa necesariamente por la innovación, puesto que el sector está viviendo "un cambio de escenario radical que nos ha pillado a todos descolocados: agricultores, ganaderos, industria y comercializadores".
La llamada crisis alimentaria plantea "nuevos desafíos por la globalización de mercados, la concentración de clientes, la alteración de las fuentes tradicionales de aprovisionamiento, el incremento de la demanda, la aleatoriedad de las cosechas, la inexistencia de stocks, la falta de liquidez o el alza del petróleo".
Ante todo ello, Jorge Jordana asegura que "sin aplicar el conocimiento no tenemos futuro", y propone, como líneas de actuación, "reducir costes y flexibilizar formatos y formulaciones de los productos", porque, además, "se despilfarra mucha comida".




