
Así, el Ayuntamiento ha aprobado una ordenanza municipal de limpieza urbana, de ocupación y uso de las vías públicas y de convivencia ciudadana, que multará con hasta 750 euros las infracciones a esta norma, según la perturbación de la vida social, el daño producido y la reincidencia.
El objetivo de esta ordenanza es regular todas las actuaciones para conseguir las adecuadas condiciones de limpieza e higiene urbana por medio de la limpieza de los espacios públicos y privados, recogida, transporte y eliminación de residuos, así como regular la circulación y la convivencia entre los vecinos.
La alcaldesa Teresa Perucho manifestó a LAS PROVINCIAS que esta iniciativa "salió de los propios vecinos que a través de las quejas querían que se regularan aquellas actividades o acciones que fueran molestas para todos".
"Alcàntera es un pueblo agrícola, la gente se levanta muy pronto a trabajar y después de comer quiere descansar, por ello vamos también a regular el tema de los ruidos de las obras, de dos cuatro de la tarde y que podrían tener una multa de 60 euros", señaló. Perucho señaló que se trata de una ordenanza "para el civismo y la convivencia, queremos seguir siendo un pueblo tranquilo".
Limpieza urbana
Por lo que respecta a la limpieza de la vía urbana, para prevenir y minimizar la suciedad de las vías y espacios públicos no estará permitido depositar residuos en la calle o en los solares, ni enjuagar y reparar vehículos, así como tampoco cambiarles el aceite u otros líquidos en espacios públicos.
También se prohíbe el vertido en la vía pública, incluida la red de alcantarillado, de cualquier tipo de residuo líquido, sólido o solidificable, el abandono de animales muertos, y sacudir ropa o esteras en la vía pública o sobre ella desde ventanas, balcones o terrazas.
Manipular, de cualquier manera, los residuos sólidos depositados en los contenedores de recogida; orinar en la vía pública y lanzar en la vía pública carteles, folletos o hojas sueltas, son otras de las acciones que no están permitidas.
En relación a los animales domésticos, habrá que llevarlos atados, y queda categóricamente prohibido que realicen sus deposiciones sobre las aceras, jardines, zonas verdes, parques infantiles y restantes elementos de la vía pública destinados al paso, estancia o recreación de los ciudadanos.
En materia de desperdicios domiciliarios, no se sacarán antes de las nueve de la noche en verano y de las ocho de la tarde en invierno, ni el día que no haya servicio de recogida, mientras que ninguna persona podrá trasladar de posición los contenedores.
Por lo que respecta a la convivencia, la ordenanza municipal señala que los ciudadanos tienen la obligación de respetar la convivencia y la tranquilidad ciudadana.
No hacer ruidos
No se podrá producir ruidos en las vías y espacios públicos, ni en los domicilios cuando afecten a la vecindad, especialmente entre las doce de la noche y las siete de la mañana, excepto los días de fiesta de la localidad.
En período estival y días festivos tampoco se podrán realizar ruidos entre las dos y la cuatro de la tarde.
Tampoco se podrá circular ni aparcar en parques y jardines públicos, ni tampoco circular en bicicleta por los parques ni jugar al balón en los mismos ni en plazas, calles u otros lugares no destinados a tal fin. El incumplimiento de las disposiciones de esta ordenanza y la vulneración de las prohibiciones que se establecen constituye una infracción administrativa, que se sancionará, previo expediente instruido a este efecto, con multa de hasta 750 euros. Esta última cifra sería en casos muy graves o reincidentes como explicó la alcaldesa.
Las infracciones prescribirán al cabo de un año y las sanciones impuestas prescribirán también en un año, desde el día siguiente en que la resolución que impone la sanción sea firme.
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