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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Vida y Ocio

Vida y Ocio
Y Esther creció
Casi 40 años después de su creación, el personaje de Purita Campos arrasa en su regreso como mujer madura
01.06.08 -

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Y Esther creció
La nueva Esther sueña con reencontrarse con Juanito, el amor de su adolescencia.
cuánto aprendimos con la ocurrencia de esconder entre las páginas de los libros de estudio las historietas de Jabato, la Cosa del Pantano, Angelito Gugu, Tumbita, Lucky Luke, el tronchante Rompetechos, Sir Tim O'Theo, el profesor Cojonciano, Anacleto, Spiderman...! Sin olvidar las parejas de oro: Mortadelo y Filemón y Zipi y Zape. Todo un mundo de personajes, la mayoría masculinos y de ficción, así que no es de extrañar que Esther se convirtiera en el oasis donde las chicas de entonces (años 70 y 80) veían reflejada su realidad adolescente. Bueno, también estaban Vampirella, las hermanas Gilda, Clara de Noche y doña Urraca, pero eran otra cosa.

Esther y su mundo nació en España en 1974 -se editaba desde 1971 en Reino Unido bajo el nombre de Patty's World- parida por Purita Campos (Barcelona, 1937) y enganchaba semanalmente a casi 300.000 chicas y algún que otro chico, ya que la de los tebeos es la única relación simbiótica permitida entre hermanos a cierta edad. Con su desaparición, dejó a sus fans un vacío que ha permanecido oculto en el subconsciente en forma de deseo aletargado: conocer el final. Sólo así se explica la respuesta que ha provocado en las (los) fans su regreso en el siglo XXI: han corrido a las librerías para reencontrarse con una treintañera divorciada con hija adolescente.

El primer volumen de las nuevas aventuras -va por la tercera edición- ha vendido 18.000 ejemplares, al igual que la reedición del primer tomo de las antiguas. Como ejemplo, la tirada normal de un libro suele ser de 3.000 ejemplares y venderlos es un triunfo. La editorial Glénat aún no se lo cree: "Esperábamos que llegara a un público nostálgico, pero superó nuestras expectativas, está siendo un éxito". La dibujante tampoco oculta su asombro: "En la editorial me dicen: 'Pura, eres una crack'. Alguien dijo que esto es la memoria de una generación, y es verdad".

Con los guiones del británico Philip Douglas y los dibujos de la española, Esther contaba las experiencias de cualquier chavala: conflictos familiares, amigas como Rita, los modelitos, los primeros amores representados en Juanito... Aquí Purita confiesa un secreto: "A la hora de dibujar a chicos y darles un toque masculino me inspiré en Hugo Prat y su Corto Maltés, en aquellas cejas gruesas, los ojos separados y alargados... Las chicas siempre me han salido guapas, pero las mujeres podemos pecar a veces de dibujar a los hombres algo femeninos y me preocupaba. Así que gracias a Prat me salen los chicos guapos y viriles".


La época pop
Durante años el personaje fue creciendo con sus lectoras hasta desaparecer de golpe y sin conclusión. El final tuvo que ver con el cierre de la Editorial Bruguera en 1986, y también de la que las publicaba en Gran Bretaña, en 1988. Purita aparcó entonces a la pecosa de coletas y se dedicó a la enseñanza y la pintura... Pero en 2005, en el Salón del Cómic de La Coruña, un representante de la editorial Glénat, la propia dibujante y el guionista de cine y televisión Carlos Portela llegaron a la conclusión de que había que recuperar al personaje, aunque ya adulto. Así lo cuenta Purita en su estudio en Barcelona: "Yo estaba allí de invitada y pensé: '¿Qué hago yo aquí? Si nadie se acuerda de mí'. Pero empezó a formarse una cola de miedo y yo estaba temblando, fue increíble... Se hacían fotos conmigo, me daban besos... Me encantó ver a aquellas chicas mayores que se emocionaban y entendí que Esther forma parte de su vida".

Una de estas fans es Blanca Mata. Tiene 33 años, casi la edad de Esther, también está divorciada y trabaja en un gabinete de prensa. Como otros miles de chicas, devoró en su día los tebeos de Purita Campos -"me volví loca buscando en el atlas la ciudad donde vivía ella sin pensar que era inventada"-, y lo ha vuelto a hacer estos días, con las nuevas aventuras: "Fue un auténtico shock cuando desaparecieron los tebeos; el mismo, pero en positivo, que ha supuesto que vuelva, porque era una espinita, algo que quedó pendiente".

De adolescente, tenía claro que no se parecía en nada a Esther: "Me sentía como su hermana Carol o Rita, yo era más atrevida y valiente. Esther me sacaba de quicio con su forma de actuar con Juanito y con las amigas, y yo no hacía más que esperar a ver si alguna vez se decidía a cambiar. Pero sí me identificaba con las experiencias que afrontaba, con la ropa, con cómo planeabas encontrarte con el chico que te gustaba o con los líos que tenías con las amigas. Es quizás ahora cuando la vida que lleva ella se parece más a la mía".

Blanca pasó "momentos felices" con Esther, aunque también con otros libros y cómics. "Me atraían los dibujos, estaban muy bien hechos, no se parecían a nada. Las chicas eran más modernas que nosotras y eso nos gustaba". Reconoce que el éxito actual se debe a que con el personaje ha regresado la legión de lectoras que se quedaron colgadas: "La que lo adquiere ahora es la que lo compró en su día, aunque es posible que pase de madres a hijas. Para mí, esto es un homenaje a mi adolescencia".
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