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RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 2 septiembre 2014

Economía

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31 citricultores pueden sufrir penas de cárcel por cultivar una mandarina patentada
Los productores de Nadorcott demandan a quienes producen su variedad sin autorización
24.05.08 -

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31 citricultores pueden sufrir penas de cárcel por cultivar una mandarina patentada
Composición decorativa con mandarinas, como si fueran flores.
Treinta y un citricultores de diversas provincias españolas se enfrentan a demandas judiciales por la vía penal, al ser acusados de producir sin autorización la variedad de mandarina tardía Nadorcott, que está patentada. Otros diez productores ilegales se enfrentan a demandas por lo civil, al ser sus plantaciones de antes de 2004. En dicho año consiguieron los obtentores de esta mandarina la protección oficial de los organismos correspondientes de la UE y, además, se introdujo en el código penal español el delito de producir especies vegetales protegidas sin permiso de quienes ostenten los derechos correspondientes.

Según ha informado a LAS PROVINCIAS Antonio Villarroel, abogado y director de la entidad Geslive, que defiende los derechos de los obtentores de Nadorcott y de la asociación de productores españoles con licencia (Anprocott), la decena de agricultores denunciados por lo civil se enfrentan a la posibilidad de sufrir fuertes sanciones y la obligación de eliminar sus plantaciones. La sentencia que pueden recibir los denunciados por la vía penal puede ser de un año de cárcel, además de eliminar sus plantaciones.


La Fiscalía pide prisión
Villarroel matizó que "es la propia Fiscalía la que pide esa pena de un año de cárcel, no sólo los productores legales", por lo que instó a los citricultores "que todavía piensan en injertar de esta variedad" a que "no se arriesguen, porque van a enfrentarse a serios problemas". De todas formas reconoció que estos casos, por nuevos, son todavía difíciles de asumir en un sector "en el que los agricultores están acostumbrados a coger lo que sea y de donde sea para reproducirlo libremente".

Las plantaciones denunciadas suman una cifra superior a los cien mil árboles y en la Comunitat Valenciana corresponden a fincas situadas en Picassent, Torrent, Torrevieja, Algar del Palancia, Algimia de Alfara, Orihuela y Pilar de la Horadada. Geslive asegura que "van a seguir presentándose demandas, porque continuamos peinando toda la geografía citrícola y ahora ya son hasta los propios productores los que se ocupan de detectar a quienes no están en regla, porque en ello les va su futuro económico".

La onda de fiscalización sobre la Nadorcott llega a tal extremo que los mismos citricultores que la cultivan con papeles en regla se vigilan unos a otros, para detectar posibles aumentos de superficies, cosa que también se da, aunque lo más frecuentes es que sean sustituciones.

El objetivo de tan férreo control es procurar mantener un mercado donde la demanda supere a la oferta y haya sensación de cierta escasez. De esta manera se aseguran precios altos. Los mismos precios 'estrella' (70-90 céntimos de euro por kilo en el campo) que están haciendo que otros productores se interesen por lo que deberían hacer para plantar o injertar de esta variedad. Naturalmente se les dice que de momento no hay opción a ampliar el 'club', porque los socios actuales no están dispuestos a repartirse el pastel con otros. Más aún, sostienen que si se descontrolara la producción de la Nadorcott, enseguida se agotaría el pastel para todos, y señalan que ojalá todas las variedades gozaran de estas reglas selectivas, porque entonces todas valdrían dinero para los productores.

Las cifras que baraja Anprocott (asociación de productores) son claras: en España hay unos dos millones de árboles legales que producen todavía poco más de 50 millones de kilos, pero cuya capacidad productiva irá aumentando en los próximos años, hasta llegar a triplicarse la cifra. Con 150 millones de kilos tal vez sigan manteniendo el status actual de precios de venta muy altos, porque también subirá la demanda y es fruta que llega cuando no hay competencia, pero también es previsible que esta se presente en próximos años, con las nuevas mandarinas tardías que se anuncian. Luego no les interesa para nada abrir el club a nuevos socios, ni siquiera a permitir que algunos de los actuales aumenten lo que tienen.


Demanda contra la Generalitat
Otro factor problemático es el de la variedad Tango, que es la Nadorcott irradiada, práctica que se realiza para eliminar la capacidad de producir semillas en los frutos. Esto se hizo en Estados Unidos y una empresa de Córdoba, Eurosemillas, la trajo a España, en concreto al Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), para limpiarla de virus y con la idea de multiplicarla. Hasta se anunció desde la Conselleria de Agricultura que los agricultores dispondrían pronto de la Tango.

Ahora, los obtentores de la Nadorcott han presentado demandas judiciales contra el IVIA (dependiente de la Generalitat), la firma Eurosemillas y la Universidad de California, al defender que la Tango es lo mismo que la Nadorcott y, por tanto, queda bajo las mismas limitaciones y protecciones que esta. Su argumento esencial es que no se trata de una variedad que se diferencie sustancialmente de la matriz, salvo en no presentar semillas aunque haya polinización cruzada, y que no se puede sostener que una variedad es distinta a partir de algo tan fácil como someter la original a una simple sesión de irradiación.

La sentencia sobre este asunto marcará una importante jurisprudencia para el futuro.
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