En este sentido, el portavoz del PSPV de Burriana, Ramón Monferrer, instó al Ayuntamiento "a que tome una decisión inmediata, para no paralizar otra vez el PAI, y que siga con los trámites, asumiendo la cantidad de la cuota de urbanización inicial para que se desbloquee el proyecto, apruebe la reparcelación y que entren las máquinas a trabajar en tareas de limpieza". "A partir de ahí, cuando la Conselleria decida la norma, se verá si afecta al Ayuntamiento o no, y si no fuera así, se aplicaría sobre los propietarios", añadió.
Ante esta situación, explicaban los portavoces de la oposición, "los propietarios tendrían derecho a decidir cómo pagar, si en dinero o terrenos, pero el proyecto ya estaría iniciado con la entrada de las máquinas". Este sistema, recordaron, "se ha empezado a realizar ya en el Ayuntamiento de Sagunto, que está trabajando a la espera de la decisión de la Conselleria".
Asimismo, Mercedes Giménez, portavoz de CV de Burriana, instó al alcalde, José Ramón Calpe, "a tomar una decisión conjunta con otros alcaldes de poblaciones vecinas para presionar a la Generalitat y tener cuanto antes la norma o decreto, y así, poder avanzar en los diferentes proyectos".
Por su parte, la portavoz de Cibur, Mariola Aguilera, lamentó "el retraso" de la urbanización que, según apuntó, "viene motivado, entre otras cosas, por el hecho de que el equipo de gobierno le ha escondido a la oposición el problema de la Ley del Suelo desde hace tres meses". "Ahora, el Consistorio debería seguir adelante sin esperar la respuesta de la Conselleria, ya que la decisión tomada implica de nuevo retrasos en un PAI". "El Ayuntamiento debería asumir las cuotas y, una vez el Consell tome una decisión, se actuará en función de lo decretado", añadió.
En la junta de portavoces celebrada el pasado lunes para tratar el asunto de si el Consistorio debe de asumir el pago de las cuotas de urbanización, la oposición apostó ya "por evitar las demoras".
Cabe recordar que la presentación del PAI Sant Gregori , que afecta a dos millones y medio de metros cuadrados, tuvo lugar en el año 2000 aunque su aprobación definitiva no llegó hasta el 17 de enero de 2005. No obstante, el proyecto ha sufrido varios retrasos, que han prolongado los trámites de urbanización durante más de ocho años.







