Todo comenzó cuando en el año 2003, con la entrada del antiguo tripartito, la funcionaria empezó a percibir cambios en su modo habitual de trabajo, "con el abandono de su despacho trasladándola al pasillo", según informaron fuentes cercanas al caso. Debido a esta situación, la demandante llegó a pedir la baja y actualmente tiene una "incapacidad permanente absoluta derivada de enfermedad común con derecho a percibir una pensión", tal y como se especifica en la sentencia.
Sin embargo, la justicia descarta el acoso laboral como causa de su incapacidad. La sentencia citaba al portavoz de EU, Fernando López-Egea, la ex edila Rosa Vilalta y la ex alcaldesa, Gloria Calero.







