En este episodio, de los ocho que componen todo el proyecto, se narra cómo el Cid tomó Murviedro, antigua denominación de Sagunto en la época medieval, antes de conquistar Valencia y la volvió a ocupar años después, en 1908, poco antes de su muerte.
El rodaje de este espacio televisivo en la capital del Camp de Morvedre ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Sagunto. La concejala de Turismo, Leonor Murciano, ha destacado la importancia de la colaboración de Sagunto para la promoción de la ciudad: "en el año 2000, la Diputación de Valencia nos propuso colaborar en la elaboración de este documento histórico para dar a conocer la ruta que hizo el Cid en su destierro y promocionar la historia y la cultura de cada municipio por el que había pasado".
"Con este documental estamos promocionando la ciudad de Sagunto, con su historia y su cultura. Y sobre todo en un momento tan importante como es el 800 Aniversario del destierro del Cid Campeador", ha asegurado Murciano.
Durante el rodaje del capítulo dedicado a Valencia se tomaron imágenes de sitios emblemáticos de Sagunto como el Castillo, el Calvario, la Iglesia de Santa María, la de El Salvador, el ayuntamiento, la calle Mayor, la ermita de San Miguel, la de la Sangre y otros lugares típicos de la judería, así como imágenes aéreas de las playas, el núcleo de Puerto y el Castillo.
Además de este documental, el Ayuntamiento de Sagunto ha colaborado en la edición de un libro que contiene fotografías de todos los lugares expuestos en el vídeo. Un total de 18 personas y tres cámaras formaron parte del equipo de rodaje, que durante dos meses y medio han recorrido 2.000 kilómetros tras las huellas del Cid inmortalizadas hace 800 años en la canción de gesta.
Aventuras y desventuras
El actor Manuel Galiana y el historiador José Luis Corral han sido los encargados de transmitir con sus palabras las aventuras y desventuras de este personaje histórico. Según Corral, este documental dará a conocer al personaje medieval desde dos facetas muy distintas, pero íntimamente relacionadas: el Cid Histórico y el Cid mítico.
En este sentido, Corral aseguró "la diferenciación entre una y otra provocará numerosas sorpresas. El Cid histórico no ganó ninguna batalla después de muerto salvó, podría añadirse, la de su propio nombre".







