
Ante esta situación, tanto la alcaldesa de Càrcer, Marta Hernandis, como el primer edil de Cotes, José Gozálvez, se han unido a las reivindicaciones de los regantes y han exigido a la Confederación Hidrográfica del Júcar que tome medidas para evitar esta sangría que ocasiona la pérdida de millones de litros de agua al día desde hace más de dos décadas.
"Llevamos mucho tiempo diciéndolo, pero como antes no había sequía, no nos hacían caso. Ahora estamos insistiendo para que se den cuenta", criticó Máñez.
El responsable de los regantes lamentó que aquí se esté perdiendo agua y que en otras zonas "se racione al agua. No puedo entender por qué no se ponen manos a la obra".
Después de que la pantanada de 1982 destrozara totalmente la zona, dos años después, se hizo un proyecto "que se quedó a medias".
Al tratarse de una acequia hecha de tierra y grava, el paso del tiempo ha ido perjudicándola hasta llegar a una situación que se considera como muy grave por parte de los regantes, quienes advierten de cuál va a ser su actitud a partir de ahora: "Vamos a seguir reivindicando que se haga esta obra porque no hay derecho a que se produzca esta situación".
El responsable de los regantes pidió que se solvente esta situación porque cada minuto que pasa se pierde gran cantidad de agua que se podría aprovechar en campos de la zona.
La alcaldesa de Càrcer, Marta Hernandis, recordó que la Confederación Hidrográfica del Júcar, "en su momento, y por recortar gastos, no hicieron una reforma que deberían haber realizado". "No ha hecho nada cuando es su responsabilidad. La Conselleria de Agricultura también lo estuvo mirando pero a ellos no les corresponde", destacó la actual primera edila, quien recordó que, antecesores suyos, también advirtieron de una situación que, con la sequía actual, llama más la atención.
"Tras la riada de 1982, se hizo el proyecto de la Acequia Nueva y esta parte se ha quedado por hacer, cuando el documento en sí está redactado", afirmó el alcalde de Cotes, José Gozálvez, quien también lamentaba lo ocurrido.
Por su parte, desde la Confederación Hidrográfica del Júcar explicaron ayer que no tenían conocimiento de que hubiera un escrito de la comunidad de regantes pero afirmaron que revisarían la documentación de las últimas dos décadas. Además, recordaron que, si se trata de labores de mantenimiento, éstas corresponden a la comunidad de regantes.







