
El edil de Urbanismo, Joan Antoni Pérez, ha instado también a los servicios técnicos municipales y a la Policía Local a que precinten la maquinaria. Además, se impondrá una multa de 3.000 euros a la empresa de telefonía por el incumplimiento de la orden de paralización dictada el 7 de febrero del pasado año. El Ayuntamiento afirma también que la instalación no es la definida en el proyecto que se presentó en el año 2000 y que fue rechazado.
Joan Antoni Pérez ha destacado que ya paralizaron la instalación de esta antena en 2007 "y la empresa ha hecho caso omiso y la ha puesto en marcha, así que vamos a ser firmes en este sentido para que esta instalación deje de emitir de forma urgente".
Como se recordará, el pasado 27 de marzo, el pleno municipal aprobaba por unanimidad una ordenanza para dejar libre de antenas de telefonía móvil el casco urbano, trasladándolas previsiblemente a una parcela de 13.000 metros cuadrados, en el antiguo vertedero, a un kilómetro de las viviendas.
Con ello se pretende prevenir posibles riesgos para la salud. Las antenas no se podrán ubicar en suelo urbano residencial ni en el entorno de zonas sensibles como colegios, centros sanitarios o geriátricos y parques públicos.
El Consistorio, que no descarta que las empresas interpongan recursos en los tribunales, ya consiguió una sentencia a su favor ante France Telecom por su moratoria de 2007 para dar licencias.







