Dafsa (Desarrollos Alimentarios Frescos, S.A.) se dedica a producir y envasar zumos y gazpachos refrigerados que vende en exclusiva a la cadena de supermercados Mercadona. Por tanto es una firma interproveedora de la compañía que preside Juan Roig, utilizando la nomenclatura con la que se denomina en la misma a las empresas que trabajan en exclusiva para la cadena.
La empresa Dafsa está participada por Atitlan Capital, Sociedad Gestora de Entidades de Capital Riesgo, de la que es socio Roberto Centeno, yerno de Juan Roig.
Está previsto que los exportadores que queden sin vender mantengan la presidencia institucional de Zuvamesa, aunque Dafsa ostentaría el control ejecutivo.
Dafsa tiene instalaciones en Puçol, que adquirió al grupo Gallina Blanca, y en Picanya, que compró a un fabricante suizo de zumos refrigerados, Delimil. También cuenta en Picanya con las antiguas instalaciones de Firestone, donde se planteó en un principio ampliar su actividad, pero pronto surgieron complicaciones por la dispersión de centros fabriles y la idea de unirlo todo en una planta.
De esta manera, Dafsa presentó a la Conselleria de Agricultura el proyecto de una gran fábrica, para conocer si podría contar con las oportunas ayudas, dentro de la línea de apoyos a la industria agroalimentaria, y se fijó a la vez en la empresa Zumos Valencianos del Mediterráneo, S.A. (Zuvamesa), que construye en Sagunt la que aspira a ser la más moderna industria de zumos de Europa.
Zuvamesa está integrada por 59 exportadores de cítricos, en su mayoría de la Comunitat Valenciana, pero también algunos de Murcia. La constituyeron con la idea de contar con una fábrica propia para procesar las naranjas y mandarinas que se desechan en los almacenes de empaquetado, al no considerarse aptas para el mercado de la fruta en fresco por su aspecto exterior. Los comerciantes que componen su accionariado vieron que la evolución del mercado camina cada vez más hacia los zumos y quisieron contar con fábrica propia a fin de no depender de si les compran o no otros industriales los destríos de sus almacenes.
El proyecto contó enseguida con el máximo apoyo institucional de la Generalitat, que garantizó todas las ayudas posibles, incluida la aportación del solar de Parc Sagunt donde se construyen las instalaciones industriales. La fábrica se ha diseñado para procesar unas 400.000 toneladas de cítricos al año, con las que se obtendrán unos 200 millones de litros de zumos.
La Conselleria de Agricultura aportó ya una subvención para la obra civil de la fábrica, pero el retraso en la normativa para solicitar la parte correspondiente a la maquinaria ha supuesto un aplazamiento de un año en el proyecto, lo que ha avivado diferencias entre los socios. La inversión inicial también se ha disparado: de los 50 millones de euros iniciales se ha pasado a una previsión actual de más de 100.
En esta situación, desde la Generalitat se hizo ver la conveniencia de que ambos proyectos, el de Zuvamesa y el de Dafsa, confluyeran, por el bien general.
Dafsa cuenta con la conformidad de los dueños del 38,5% de las acciones de Zuvamesa, que están dispuestos a venderle su parte, pero la compradora quiere la mayoría del capital para ostentar el control, lo que podría conseguir a través de una ampliación de capital a la que no acudirían los exportadores que se queden en la firma.
La entrada de Dafsa en el proyecto de Zuvamesa garantiza su viabilidad, así como la colocación de las 400.000 toneladas de cítricos que podrá procesar la planta.




