
La ley del menor sirve para aplicar medidas como la libertad vigilada o el internamiento en régimen cerrado a partir de los 14 años. Antes de esta edad, la normativa sólo permite la opción de dejar en manos de los padres la reeducación de sus hijos. La coordinadora de Menores de la Fiscalía del Tribunal Superior, Gema García, ya destacó hace unos días que 4.525 delitos cometidos por menores de 14 años quedaron impunes en 2007 por esta razón.
Fuentes del ministerio público y policiales señalaron a LAS PROVINCIAS que "más de la mitad" de esas infracciones, alrededor de 2.000, consisten en lesiones (muchas de ellas cometidas sobre familiares de los propios adolescentes) y robos (tanto atracos como hurtos).
La proporción es muy similar a la que se produce entre los mayores de 14 años, donde los asaltos y los casos de malos tratos familiares son los más repetidos. Los delitos contra la propiedad son los más numerosos de entre los que quedaron impunes el pasado año.
Hasta una veintena de arrestos
Los atracos a punta de navaja en la vía pública, cometidos muchos de ellos sobre otros adolescentes, se hallan entre los más repetidos. Un mismo menor de 14 años ha sido arrestado "hasta en una veintena de ocasiones" en Valencia por robos en plena calle, según las fuentes de la Fiscalía. Su inimputabilidad frena la posible acción reeducativa por parte de la justicia en un centro de internamiento o bajo libertad vigilada.
Pero una buena parte de las cifras correspondientes a robos fueron protagonizados por la banda de rumanos que empleaba a casi una treintena de menores para asaltar al descuido a usuarios de cajeros automáticos de Valencia y otras localidades. Muchos de ellos no habían cumplido los 14 años y los policías veían impotentes cómo muchos acumulaban decenas de arrestos y regresaban sin obstáculo alguno a la calle.
Hasta 200 arrestos de adolescentes se produjeron durante la lucha contra esta organización delictiva, desmantelada tras apresar a los 10 adultos que controlaban a los menores de edad.
La fiscal García calificó en este sentido de "éxito" el protocolo aplicado en su momento por la actual fiscal jefe de Valencia, Teresa Gisbert, y que sirvió para aumentar el control sobre los centros de menores, pues los adultos acudían incluso a estas instalaciones para recoger a los adolescentes y que siguieran delinquiendo.
La coordinadora indicó que no ha vuelto a detectarse en la Comunitat ningún nuevo caso de estos asaltos en cajeros, aunque apuntó su incredulidad de que este tipo de delitos "esté totalmente exterminados. Estarán actuando en otro sitio".
Tratar a edad más temprana
Dentro de las lesiones cometidas por adolescentes por debajo de los 14 años, las ocasionadas durante los propios robos o atracos son las más numerosas. Pero la cada vez mayor incidencia de las agresiones cometidas por los niños a sus propios familiares ha encendido la voz de alarma dentro de la Fiscalía. Recientemente, el fiscal de menores Juan Luis Cuesta se mostró partidario de emprender "una labor importante para tratar con edades más tempranas".
Y es que, el grueso de las agresiones de adolescentes a sus padres o parientes cercanos sí acaban en los tribunales, al ser cometidos por mayores de 14 años. Las cifras hablan de algo más de 300 denuncias cada año, junto a las que los juristas reconocen que quedan ocultas tras la vergüenza de las propias víctimas o la incapacidad de acusar a tu propio hijo y preferir vivir el infierno en silencio.
Los niños son los principales protagonistas de estos malos tratos. Pero los expertos ya han detectado también un fuerte incremento de la violencia de las menores. "Detectamos un paulatino aumento de las agresiones cometidas por chicas hacia sus familiares", subrayó durante una ponencia una psicóloga forense de la Fiscalía de Alicante.
Aunque ya en menor proporción, otros de los delitos cometidos impunemente por menores de 14 años en 2007 en la Comunitat fueron abusos sexuales, tráfico de drogas, amenazas o vejaciones (estas dos últimas con una alta presencia de compañeros de centro educativo como víctimas).
Frente a estas cifras, la memoria del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) apunta a un descenso de la delincuencia protagonizada por adolescentes durante 2007. Así, frente a los 4.668 asuntos registrados por los ocho juzgados de menores de la región en 2006, el año pasado el número de casos bajó hasta los 3.876, una reducción de casi el 17%.
La caída de asuntos fue generalizada en las tres provincias: 396 casos menos en Valencia, 372 en Alicante y 24 en Castellón.
3.000 causas pendientes
El descenso de asuntos a los que tuvieron que enfrentarse los jueces de menores el año pasado facilitó el sacar adelante las miles de causas pendientes que aún acumulan estos órganos judiciales. No obstante, estos magistrados se enfrentan a unas 3.000 causas atrasadas, algo más de 300 para cada magistrado.
La memoria, sin embargo, destaca la disminución de las causas pendientes con respecto a las registradas en 2006 y cifra en un máximo de cuatro meses la duración de un proceso judicial contra un menor en la Comunitat.
"Se está logrando la adecuada agilidad que requiere este campo, dada su singular relevancia social", subraya el informe anual del Tribunal Superior de Justicia.
Los juzgados reflejan así un acusado descenso en el número de asuntos penales con adolescentes implicados, tras el aumento del 18% que se registró en 2006 con respecto al año anterior, siempre según los datos de las memorias del TSJ. "Se está en el camino de obtener los mejores frutos en concordancia con la finalidad educadora de la ley de responsabilidad penal de los menores", como resalta el último informe anual del máximo órgano judicial de la Comunitat.
Otra cuestión es qué hacer con los miles de delitos cometidos por menores de 14 años, por los que reciben como único reproche penal volver a sus casas y quedar bajo responsabilidad de sus progenitores
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