
Así lo anunció la concejala de Turismo, Leonor Murciano, quien destacó la "importancia de este costoso proyecto" que, por primera vez en la historia, reunirá todos los vestigios de la historia industrial de Puerto de Sagunto.
El camino para lograr transformar esta antigua nave en el futuro museo siderúrgico de la capital comarcal será "largo y costoso, pero valdrá la pena", destacó Murciano. Y es que las obras se encuentran en su primera fase con la reposición de las cubiertas que se prevé finalizar en el próximo mes de septiembre, tal y como informó el presidente de la Fundación para la Protección del Patrimonio Histórico e Industrial de Sagunto, Juan Vicente Beltrán.
De hecho, ayer mismo una grúa que puede elevar hasta 30 toneladas de peso depositó en los terrenos las cubiertas, de más de diez metros de largo, que se irán instalando en el inmueble.
Y a partir de ese momento comenzarán los trámites de los trabajos de la segunda fase, que se centrarán en la rehabilitación del edificio. En definitiva, un largo camino que acaba de empezar.
Así pues, una vez colocadas las nuevas cubiertas, el Plan de Dinamización del Producto Turístico retomará las obras del Museo Industrial de forma progresiva. En primer lugar, se realizará el cerramiento de los laterales del edificio y se restaurarán las fachadas.
Según el presidente de la Fundación para la Protección del Patrimonio Histórico e Industrial de Sagunto, este será el trabajo "más costoso de todos".
Ya en la última fase se llevará a cabo el proyecto museístico de la nave que albergará las maravillas de la historia siderúrgica del núcleo de Puerto de Sagunto.
Actualmente, parte de las piezas, las de mayor envergadura, se encuentran en una nave que ArcelorMittal cedió a la fundación para acoger estos fragmentos, después de que se produjera el robo de tres piezas industriales del futuro museo que estaban almacenadas en la calle.
Lo sorprendente del caso es que estos vestigios pesan más de 10 toneladas de peso y, por tanto, necesitan de una grúa para elevarlos. Inmediatamente, la Fundación para la Protección del Patrimonio Histórico e Industrial de Sagunto aceleró el traslado de las piezas industriales que permanecían en la vía pública a la nave cedida por ArcelorMittal, con el fin de evitar nuevos hurtos.
Rico y variado
El patrimonio industrial que conformará el futuro museo siderúrgico de Puerto es muy rico y variado. Desde grandes piezas de la antigua locomotora hasta más de 4.000 moldes de madera, con los que los trabajadores construían las herramientas.
Además, el presidente de la fundación cuantifica en más de 200 las maravillas que se ha conseguido recopilar del legado industrial del núcleo de Puerto de Sagunto.
No obstante, no todas ellas se exhibirán al mismo tiempo en la nave. La idea es organizar exposiciones temporales para dotar de un toque dinamizador al futuro museo. "No va a ser un museo de piezas, sino que iremos variando y mostraremos los restos más representativos", explica Beltrán.
La nave que albergará las maravillas industriales de la capital comarcal data del año 1927 y su finalidad era el almacenamiento de matrices y repuestos de piezas utilizadas en la maquinaria siderúrgica.
En la parte exterior, el edificio repite el esquema decorativo de la Nave de los Talleres con la existencia de bicromía en las fachadas y elementos clásicos, pero a una escala menor. Se trata de un ejemplo de patrimonio industrial que recuerda la historia de la localidad a todos los vecinos y turistas.
Sin embargo, debido a lo costoso que resulta el proyecto, el Ayuntamiento de Sagunto ha decidido priorizar para esta anualidad del Plan de Dinamización del Producto Turístico otras actuaciones, que sí podrán estar finalizadas cuando cumpla el plan, en 2009.
Segunda anualidad
"Era imposible que tuviéramos acabado el museo en 2009 y el plan te exige que, cuando acabe el período de la anualidad, las inversiones que se han hecho deben estar finalizadas", argumenta la edila de Turismo.
Por ello, el Consistorio ha decidido excluir el futuro museo de la segunda anualidad del Plan de Dinamización del Producto Turístico y ha destinado el dinero al Alto Horno, que sí que se podrá convertir en un centro de interpretación el próximo año.
"El museo no se ha paralizado y se va a continuar haciendo cosas, pero tenemos que priorizar proyectos para ir terminando algunos de ellos como la Casa dels Berenguers y la torre siderúrgica", apuntó Murciano.
El Alto Horno sólo requiere de un millón de euros mientras que el museo necesita más de cinco millones y, por tanto, "es más asequible" el primer proyecto, señala la edila de Turismo.
El problema ahora es encontrar en la iniciativa privada a alguna empresa que colabore en la iniciativa, pues tal y como publicó LAS PROVINCIAS, el Ayuntamiento dispone de sólo 450.000 euros del millón que precisa el monumento.
En ello están trabajando tanto el Consistorio como la Fundación para la Protección del Patrimonio Histórico e Industrial de Sagunto para poder hacer la torre siderúrgica visitable a finales del año que viene.
Con todo ello, el Alto Horno y el Museo Industrial, la capital del Camp de Morvedre contará con grandes espacios turísticos que promoverán la historia siderúrgica del núcleo de Puerto y, por fin, las antiguas piezas industriales verán la luz acomodadas en un sitio adecuado, donde surgieron hace ahora poco más de cien años.
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