
Según la entidad vecinal, alguno de cuyos miembros estuvo presente en la comisión, la propuesta fue brillantemente defendida por Mireia Mollà y totalmente apoyada por Francesc Signes, del PSOE.
Pero la respuesta del grupo parlamentario del PP, a través de César Sánchez, fue encaminada "a quitarse de encima la responsabilidad de la Conselleria para trasladarla al actual Ayuntamiento, quien según su intervención era quien podía renunciar o desistir y no ha movido ficha".
Para la entidad vecinal, Sánchez en ningún momento se dio por enterado de que el Ayuntamiento había requerido la documentación para subsanarla y se le había denegado, al contrario que en el caso del Plan Rabassa.
"No entendemos cómo la Conselleria quiere tener en sus manos la tramitación pero pretende que el finiquito se lo dé el Ayuntamiento. Quizá intentan facilitar que los promotores pidan indemnizaciones al Ayuntamiento, es decir, directamente al pueblo. De eso tal vez se trata, de intereses económicos, como dijo en su intervención Mireia Mollà. Veïns de Parcent lamentó profundamente la intervención del diputado del PP y su voto negativo.







