
Ramón Ferrer subrayó que es un libro que empezó a escribirse antes de que Jaume I consumara la conquista de Valencia. La primera anotación data de 1237.
Contrariamente a lo que se puede pensar, el especialista en Historia Medieval aseguró que es un documento sobre el que se ha trabajado a lo largo de la historia y que ha servido para el estudio. De hecho, apuntó que en 1326, aproximadamente, hay registros que confirman que fue revisado por una persona de Valencia por un asunto de lindes de unas propiedades.
Los dos primeros volúmenes del libro recogen las donaciones de propiedades rústicas y urbanas de la ciudad, el término de Valencia y el resto del Reino. En total, unas 3.200 anotaciones. En el tercer volumen se recogen los edificios de la ciudad de Valencia, con la indicación del antiguo propietario y del beneficiario de la donación. En principio eran cuadernos suelos de papel, que en el siglo XVIII fueron encuadernados.







