Lamparero recordó que estos residuos no pueden arrojarse ni al contenedor de basura orgánica ni al contenedor amarillo de envases, ni quemarse o abandonarse en el campo. La ley establece multas de hasta 3.000 euros para quienes tiran en el campo los envases de productos químicos utilizados para tratar cultivos.
Por provincias, Valencia es la que más cantidad de envases recuperó, con 256.580 kilos distribuidos en los 148 puntos de recogida que existen. En el caso de Castellón, se recuperaron 91.093 kilos. Por último, en la provincia de Alicante se recuperaron 77.780 kilos de este tipo de envases, según el Consell







