
Tanto el PP como el PSPV reconocieron esta situación pero la satisfacción era generalizada. Mientras, la alcaldesa de Alzira, Elena Bastidas, regresaba de un viaje oficial, los 44 funcionarios de la DGT de Alzira se ponían en marcha.
En la primera legislatura de Elena Bastidas el Ministerio del Interior comunicó de forma oficial que Alzira tendría esta infraestructura y el Ayuntamiento cedió el edificio del antiguo mercado al detall.
El alcalde en funciones, José Luis Palacios, manifestó ayer a LAS PROVINCIAS el "orgullo que significa esta jefatura, ya que se ha elegido nuestra ciudad entre otras candidatas. Tengo que recordar que este proceso lo inició nuestra alcaldesa que siempre ha estado al pie del cañón para acelerar las obras. A pesar del retraso no hay duda de que la DGT va a ser un beneficio muy importante para la ciudad y que nos refuerza como capital".
Por su parte, el portavoz del PSPV, Enrique Alborch, también mostró su satisfacción "aunque esta obra, a pesar de que ha sido realizada por mi Gobierno, tendría que haber estado acabada antes. Nosotros hemos realizado muchas gestiones y viajes para acelerar esta infraestructura que creará más riqueza en la ciudad".
Pero como siempre pasa en este tipo de obras siempre hay plazos y trámites que se retrasan.
Lo importante es que ya está en marcha y que no se preocupen los políticos de esta y otras comarcas porque va a haber inauguración, aunque falta concretar las agendas, se podrán poner los trajes relucientes y saldrán en las fotos.
Alzira ya tiene otro elemento que la hace aún más importante en la Comunitat.







