El estudio, basado en la trayectoria de 38 empresas alimentarias seleccionadas, concreta en el 27,5% el porcentaje de las firmas del sector en peligro, y señala que sus principales retos consisten en crecer y en reducir costes. Para crecer, muchas veces, lo más conveniente es afrontar fusiones con otras firmas similares. Para ilustrar que sus recomendaciones son eficaces, si se ponen en marcha, Eduardo Navarro, director de Improven, contó ayer el ejemplo de una industria alimentaria importante a la que asesoran: factura 20 millones de euros y perdía un millón al año; en cambio, ahora gana dos.
Uno de los puntos más problemáticos de las empresas alimentarias valencianas (más de 2.200) es el de las marcas: la eterna disyuntiva entre optar por producir marcas blancas para grandes cadenas de distribución o permanecer con las marcas propias, que a menudo no tienen la suficiente relevancia para destacarse en un mercado globalizado, y las propias empresas tampoco disponen del tamaño adecuado para atender la demanda moderna. No tienen bastante capacidad para servir a grandes cadenas y tampoco tienen poder de negociación de precios y condiciones. La salida, pues, consiste en ganar tamaño, en crecer, y cambiar de tipo de gestión.
Tanto Eduardo Navarro como Alfredo Bru, gerente de Improven, aseguran que "las empresas tienen dos opciones: o producir barato o producir diferenciado", y advierten que "en cinco años no habrá término medio". Producir diferenciado implica tener marcas propias acreditadas, que demanden los consumidores, y eso no se puede improvisar. La otra opción, producir barato, implica decantarse por las marcas blancas de las grandes cadenas de supermercados o hipermercados. En gran medida es lo que hacen, por ejemplo, las firmas interproveedoras de Mercadona, algunas de las cuales son clientes de Improven.
Navarro reconoce que los productos de marca blanca suelen tener ciertas connotaciones negativas para el gran público, pero aclara que ser de marca blanca no implica ser de segunda categoría, aunque las diferencias de precios con artículos iguales de marcas acreditadas pueden llegar al 40%. El secreto "está en las economías de escala, porque es más barato centrarse en producir gran cantidad de algo que tiene demanda segura que ir de una cosa a otra, pero la calidad es la misma".
Para esta consultora, las marcas blancas "han venido para quedarse", y no sólo eso, sino que "irán a más". Ahora suponen el 25% de la cuota de mercado en España, pero predicen que en 2010 ya será el 30%.




