El vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira, elogió la "complicidad y la voluntad" de los tres gobiernos para trabajar conjuntamente para proyectar la lengua y la cultura catalanas y, al mismo tiempo, para incrementar su prestigio social en los tres territorios.
Carod-Rovira planteó la Fundación Ramon Llull como la "parte visible de una historia de éxito de la lengua catalana: de confianza, seriedad, voluntad y ambición". Según destacó, el de ayer era un "día histórico" en el que se hacían realidad los acuerdos que los tres gobiernos cerraron en diciembre en Santuari de Cura (Mallorca).
El conseller de la Presidencia de las Baleares, Albert Moragues, se felicitó por "ampliar las fronteras desde las que se proyectan" la lengua y la cultura catalanas.
La fundación está "abierta" a otros territorios de habla catalana. En los acuerdos firmados en el Santuari de Cura, se manifestaba que el Institut Ramon Llull dejaría de ser instrumento de proyección del catalán de la Generalitat para serlo de todos los gobiernos que tienen esta lengua "como propia".







