
"Sí, recibimos esa orientación y ya está vigente", dijo un empleado del hotel Copacabana el domingo por la noche en La Habana, al igual que una empleada del hotel Riviera, quien agregó que "esa orientación está vigente desde el domingo"·
Los hoteles son instalaciones reservadas a los extranjeros, la mayoría construidas en los últimos 15 años, que desde 1993 comenzaron a cobrar sus servicios en divisas, para encarar la crisis económica que enfrentó el país tras la desaparición del bloque soviético y el refuerzo del embargo norteamericano. La medida también ha sido confirmada en los hoteles Nacional, Victoria, Presidente y Meliá-Habana.
Sin embargo, los medios de comunicación cubanos no han informado al respecto hasta el momento. Los cubanos con divisas podían utilizar servicios de los hoteles como restaurantes, cafeterías, tiendas, gimnasios, pero no hospedarse, medida que se justificó durante años por la escasez de habitaciones y el intento de mantener la igualdad social.
Cuba recibe más de dos millones de turistas extranjeros anualmente, en una industria con recaudaciones brutas superiores a los 2.000 millones de dólares. En los últimos años, se permitió el hospedaje de parejas en luna de miel, trabajadores y estudiantes destacados, que llegaron a sumar 750.000 en 2006, a un coste de 57 millones de dólares.
Raúl Castro, desde que en febrero pasado fue elegido presidente, abrió un amplio debate social sobre los problemas nacionales, anunció cambios en la economía, incluso estructurales, y abogó por aligerar el exceso de prohibiciones y limitaciones que pesan sobre los cubanos.
El pasado viernes, un comunicado de la empresa cubano-italiana ETECSA, que cuenta con el monopolio de la telefonía en la isla, anunció que en los próximos días los cubanos podrán contratar teléfonos móviles, una posibilidad reservada sólo a extranjeros y funcionarios de empresas estatales. Sin embargo, la tenencia de esos aparatos no estaba prohibida, por lo que muchos extranjeros los contrataban a su nombre e incluían a un amigo cubano en el contrato, quien quedaba como apoderado, y en la práctica como propietario del aparato.
Un documento del Ministerio de Comercio Interior autorizó también venta de ordenadores, DVD, vídeos, hornos microondas y otros aparatos, hasta ahora restringidos a extranjeros. Esa prohibición, que cesará hoy, tuvo como fundamento la crisis energética que sufrió la isla entre 2003 y 2006, la cual se considera ya superada. También se espera flexibilización en los trámites migratorios y la autorización de compraventa de automóviles, según algunos rumores. Todos esos cambios son compatibles con el socialismo, según las autoridades.







