"Todos los representantes del Consejo han acordado por unanimidad apoyar la tramitación de la enmienda a la totalidad que presentaron los vecinos de Constitución, que ahora deberán evaluar los servicios jurídicos municipales para estudiar qué es viable añadir y qué no", expresó la concejala de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Castellón, Marisa Ribes, quien agregó que "tras este acuerdo, se remitirá una notificación solicitando a dichos servicios jurídicos la revisión del documento".
Por su parte, el representante de los vecinos de Constitución, Amalio Palacios, destacó que "lo que se solicita es que nos informen, una vez revisen el documento, de qué es lo que incorporan y lo que no".
Cabe recordar que, junto a las cuatro propuestas que fueron presentadas en tiempo y forma, los vecinos del Segon Molí, Trinidad, Castelló Sense Soroll y los grupos San Agustín y San Marcos también presentaron propuestas al borrador de ordenanza, aunque fuera de plazo.
Por otro lado, el concejal delegado del área de Seguridad Pública, Joaquín Torres, reconoció que los servicios jurídicos municipales "ya han comenzado a revisar las propuestas presentadas", aunque reconoció que "se sumarán todas aquellas que estén dentro de la legalidad, pero hay que tener en cuenta que no todas podrán ser incorporadas, ya que algunas están reguladas por otras ordenanzas municipales".
Por lo que se refiere a la enmienda a la totalidad, entre otros aspectos los vecinos reclaman al Consistorio una "mayor concreción" en el articulado de la ordenanza, así como "combinar las sanciones con una vertiente educadora".
En cuanto a las problemáticas sobre las que sugiere una mayor regulación, destacan aspectos como la prostitución. Al respecto, prohibe su ofrecimiento, solicitud, negociación o aceptación a menos de 200 metros de centros docentes. También se penaliza la venta ambulante no autorizada, la mendicidad, la publicidad no autorizada o los gorrillas.
La enmienda enfatiza la prohibición de consumir alcohol en la vía pública y reclama mejoras en la limpieza de los quioscos, terrazas y locales de ocio, así como un mayor control en el depósito, recogida y tratamiento de basuras y residuos, tanto urbanos como industriales, vegetales o los generados por eventos y mercados. También penaliza el maltrato de animales domésticos y la recogida de sus excrementos, así como el abandono de vehículos.




