
La empresa a cargo de la construcción de la planta de gas presentó el pasado verano a la Generalitat una solicitud de autorización ambiental, que fue denegada por no considerar adecuadas la ubicación y las instalaciones, que ya habían sido calificadas de "desfavorables" por el Ayuntamiento de Vinaròs.
El portavoz del PP de Vinaròs, Mariano Castejón, manifestó ayer encontrarse a la espera de que se presente una nueva solicitud de autorización ambiental con una nueva ubicación, pero denunció que "desconocemos el posible emplazamiento y en ningún momento hemos sido requeridos por el equipo de gobierno para el estudio de idoneidad de la futura construcción terrestre".
De este modo, Castejón reiteró que "de mantenerse las primeras condiciones, el PP no apoyará la planta terrestre del proyecto Castor, ya que perjudica negativamente a los principales sectores vinarocenses".
A pesar de ello, el portavoz popular reconoció que el proyecto "supondrá una nueva entrada de gas natural a la red de gasoductos de la Comunitat, que alberga sectores industriales con gran demanda de este tipo de combustible, como es el cerámico". "Así, se equilibra la demanda con la capacidad de transporte, a la vez que se reducen las distancias entre los puntos de entrada de gas y los centros de consumo, diversificando la procedencia del gas y reduciendo la dependencia derivada de los gasoductos tradicionales", concluyó Castejón.







