El panorama que dibuja este Valencia es más que preocupante. Así lo entienden sus máximos responsables. Pese a que las reuniones con el técnico se producen de forma habitual, ayer almorzaron con él. Se sentaron frente a frente para escuchar con atención los motivos que aduce sobre la nefasta imagen del equipo y las justificaciones que da a ello.
Ante las preguntas de LAS PROVINCIAS Koeman, con su habitual carácter áspero, se limitó a señalar que se veían "como todas las semanas", palabras que hizo suyas el propio Soler. El vicepresidente Salom manifestó que se vieron "para charlar un rato", descartando de plano que tuviera nada que ver con que el consejo se esté planteando la posibilidad de destituir al entrenador.
Esa fue la versión oficial, la que tienen que dar los responsables, restando dramatismo para evitar que cualquier otra pueda desestabilizar más al equipo. Sin embargo, en privado sí que son varios los dirigentes que se inclinan por prescindir de Ronald Koeman, incluso desde hace varias semanas. Soler es poco menos que el único valedor que le queda al holandés, más por el elevado desembolso económico que supondría la destitución que por convencimiento propio en las posibilidades de éxito de su enésimo proyecto.
Koeman supo blindar su contrato por esta temporada y dos más, a razón de 1,8 millones de euros por cada una de las dos venideras y algo menos por la presente. Lo hizo merced a una cláusula que incluyó en el compromiso y que aceptó Juan Soler, que se dejó llevar más por la imagen y la captación mediática del holandés que por su experiencia profesional. Despedir a Koeman supondría desembolsar otra millonada de la que no se dispone y aumentar más todavía los números rojos.
Entrando de lleno en el balance de Ronald Koeman al frente del Valencia, sus cifras en el campeonato de Liga son sencillamente descorazonadoras. De los 16 partidos que ha dirigido al equipo tan sólo ha ganado tres, ha empatado seis y ha perdido siete. Es decir, ha sumado 15 puntos de los 48 que hubo en juego. Demoledor hasta tal punto que el holandés tiene el dudoso honor de haberse convertido en el peor entrenador debutante de la historia de la entidad. Para efectuar la comparación se ha tenido en cuenta los 16 primeros partidos de todos los técnicos que han superado esta cifra de encuentros en el club y se ha establecido asimismo el criterio unificador de tres puntos por victoria.
Hasta el cuestionado Antonio López supera a Ronald Koeman. El cordobés dirigió al equipo en 14 partidos de Liga, dos menos que el holandés, a pesar de lo cual sumó 20 puntos, cinco más que el actual entrenador.
Huelga recordar la etapa más cercana con Quique Sánchez Flores en el banquillo valencianista. La comparativa es sonrojante. Tras coger un equipo roto por el paso de Ranieri, el madrileño marcó ocho triunfos, cinco igualadas y tres derrotas en sus 16 primeros encuentros. Sumó 29 puntos, 14 más de los que lleva ahora Ronald Koeman. Y hay más. Cuando hace justo ahora una vuelta liguera Quique fue destituido tras caer en Sevilla, el Valencia había sumado 18 puntos en nueve partidos. Con casi el doble de encuentros, Koeman lleva 15.
Claudio Ranieri, como luego haría Quique, también sumó 14 puntos más que Koeman en los primeros 16 encuentros de su segunda etapa en el club.
Rafa Benítez marcó en su primera temporada cinco victorias, nueve empates y dos derrotas. El resultado, 24 puntos, nueve más de los que acumula el entrenador holandés, con idéntica desventaja respecto a Héctor Cúper. También Jorge Valdano mejora a Koeman. Igual que Aragonés, Parreira, Hiddink, Espárrago, Roberto Gil, Valdez, Di Stéfano...
Números cantan. Ante ellos no hay vuelta de hoja ni paños calientes que puedan maquillar el desaguisado actual del Valencia, con Ronald Koeman en el punto de mira. El holandés se ha permitido el lujo de desmontar un equipo a mitad de temporada, del que ha apartado a tres futbolistas a los que se podía haber sacado al menos un beneficio económico, ha cabreado a todos y ha puesto parches con jóvenes inexpertos.







