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La Safor

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El sol de La Foradà
El gandiense José Lull organiza una observación popular de la alineación del astro rey en el convento de Benitaia
08.03.08 -

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El sol de La Foradà
Momento en el que el sol pasa justo por detrás de la Penya Foradà de la Vall de Gallinera.
En muchas culturas del mundo antiguo el movimiento de los principales cuerpos del cielo era estudiado y utilizado con fines religiosos, principalmente, haciendo que en determinados momentos del año quedaran alineados con templos, tumbas y otros o santuarios. Sin embargo, esta estrategia no sólo cuenta con ejemplos en civilizaciones y tiempos antiguos.

Aquí hay un ejemplo cercano, el del alineamiento solar del convento franciscano de Benitaia, levantado a principios del siglo XVII: a través de un agujero natural en la montaña llamada Penya Foradà el sol ilumina el convento exactamente en el día de San Francisco de Asís, fundador de la orden franciscana.

Este fenómeno se produce precisamente este fin de semana y por ello, el egiptólogo gandiense experto en astronomía y descubridor del fenómeno José Lull organiza una concentración en ese lugar. El autor de un completo estudio sobre el tema realizará por segundo año una pequeña introducción a los participantes y repartirá gafas de eclipse para poder observarlo. Será a las 17 horas. Por la mañana, Daniel Climent realizará una excursión guiada a las 9.30 horas desde Benissivà a la Foradà.

El lugar en donde a principios del siglo XVII se fundó el convento se sitúa junto a la población de Benitaia, en la Marina Alta.


Breve introducción histórica
La fundación del convento es una consecuencia directa de la expulsión de los moriscos de España en 1609. El vacío dejado en el reino de Valencia se notó en la despoblación, el decremento considerable de la fuerza de trabajo y en la menor recaudación de impuestos. .

Tras la expulsión, el territorio valenciano buscó una necesaria repoblación, y fue así como a lugares como la Vall de Gallinera vinieron gentes de Mallorca bajo el patrocinio de Carlos de Borja y Centelles, que además de marqués de Denia y duque de Gandia era, también, virrey de Mallorca.

Repoblación era sinónimo de cristianización de los lugares que hasta ese momento habían sido habitados exclusivamente por moriscos, como la Vall de Gallinera. En 1611, el duque de Gandia favoreció la fundación del convento de Benitaia para los frailes descalzos de la orden de San Francisco.

En 1644 un gran terremoto asoló esta zona y destruyó parcialmente el convento, si bien pronto se reinició su reconstrucción y siguió siendo habitado por los franciscanos hasta las desamortizaciones, que hicieron que ya en el siglo XIX quedase abandonado a su suerte. De este convento actualmente sólo quedan unos pocos restos que afloran a través de los muros de nueva planta de un recinto que incluye un calvario. Tanto en la esquina este y en la oeste, principalmente, así como en el lado oeste del calvario, se observa cómo afloran algunos muros y contrafuertes del antiguo convento, y a pocos metros, queda perfectamente conservada una bonita fuente de dos caños, aún operativa, en la que se puede leer la fecha de 1741 labrada en la piedra.

El elemento topográfico más llamativo de la Vall de Gallinera es, sin duda, la Foradà, un arco de piedra formado de manera natural en la cima de una de las cumbres a 737 metros. En antiguas referencias bibliográficas se habla de una alineación en el día de San Francisco. Al preguntar a los mayores de los pueblos de Benitaia y Benissivà, sólo algunos habían oído que se producía este hecho, si bien, curiosamente, nadie afirmó haberlo visto.

Por otra parte, tampoco es muy conocido que en otro tiempo allí hubo un convento, aunque esto último ha quedado fosilizado en la toponimia del lugar, ya que aunque del convento no queda prácticamente nada, en su lugar actualmente hay un calvario conocido popularmente como 'el convent'.

Tras numerosas y largas investigaciones, Lull y su compañero Paco Pavía, lograron la información suficiente para afirmar que, efectivamente, era el día 4 de octubre, día de San Francisco de Asís, y no otro día, cuando se debía producir esta hierofanía o manifestación de lo sagrado. Los frailes franciscanos de 1611, por tanto, erigieron su convento mediante observaciones astronómicas precisas.

Cuando el Sol se introduce en la Foradà es tal su brillo que es difícil saber, si no es con ayuda de filtros que oscurezcan su intensa luz, si realmente está en el interior del arco de la Foradà o por encima de éste. La alineación dura un par de minutos y se produce hacia las 17.42 horas en marzo y a las 18.20 en octubre.

Sería interesante saber cómo era la planta y alzado arquitectónico del convento franciscano, pues tal vez la alineación solar hubiera sido aprovechada para iluminar alguna imagen de San Francisco o un altar. Podemos imaginar cómo a través de un rosetón o de una ventana los rayos del Sol se introducían en una capilla e iluminaba al santo durante unos momentos.

"Es una auténtica lástima que este convento se haya arruinado completamente y, desgraciadamente, toda esta información se ha perdido", señala José Lull. No quedan más que unos escasos restos, tal que ni siquiera hoy los caminantes y habitantes locales se percatan de que en otro tiempo allí hubo una construcción de orden religioso más allá del calvario actual.

Este estudio fue publicado originalmente por la Sección de Arqueoastronomía de la Agrupación Astronómica de La Safor (AAS), gracias al patrocinio privado de David Serquera y Sonia Vicente, el patrocinio institucional del CEIC Alfons el Vell (Gandia), de la empresa Auto-Élite y de la propia Agrupación Astronómica de La Safor.


Turismo en la Vall de la Gallinera
La Penya Foradà, en buena medida gracias al impulso diferenciador que le aporta la alineación solar, sigue pugnando por hacerse un hueco entre las principales maravillas naturales de la Comunitat Valenciana.

Se ha conseguido que un elemento tan característico de la orografía de la Vall, conocido principalmente por los amantes del senderismo, se convierta ahora en un nuevo reclamo turístico. Junto a los castillos, los despoblados moriscos, los abrigos con pinturas rupestres, la flora, fauna, los pueblos y senderos que recorren la Vall, ahora también se puede anunciar la alineación solar como uno de los más sorprendentes y atractivos acontecimientos que puede ofrecer.

Y, sin duda, se convertirá en uno de los principales que no sólo hará que en ciertos días de marzo y octubre se congregue mucha gente en las cercanías del calvario. Sino que, por supuesto, gracias a la publicidad que ello conllevará por la rareza y maravilla del fenómeno, trascenderá también en beneficio de la Vall favoreciendo que el turismo se fije en todas las otras cosas que puede ofrecer este municipio.

Es importantísimo, para todos aquellos que quieran observar el fenómeno, que sigan una serie de recomendaciones con el fin de no sufrir daños oculares.

El paso del Sol por la Foradà sólo debe ser observado mediante filtros solares. La manera más cómoda es por medio de sencillas gafas de eclipse. Aventurarse a ver el fenómeno a ojo desnudo resultaría muy dañino, provocando lesiones oculares que podrían llegar a la ceguera.
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