Dicha querella, seguramente, va a terminar haciendo el ridículo. Pero es indignante, sin embargo, constatar cómo tan bochornosa actitud intenta criminalizar el normal transcurrir democrático de un pueblo que ha demostrado lo que quiere en las urnas y cuyo Ayuntamiento actúa según la legalidad. Por ello nos recuerda a un intento de golpe de estado local. Sepa, el equipo de gobierno, que tiene todo nuestro apoyo.
La actitud de estas promotoras se acerca a la de Paco "el pocero", como ya no dominan el Ayuntamiento, están intentando meter miedo a la acción democrática y a todo un pueblo, pero no lo van a conseguir. Podemos entender que hayan interpuesto contenciosos administrativos contra las decisiones tomadas en un pleno, están en su derecho. Ahora bien, pedir así la cárcel para todos casi es de risa si no fuera porque es una actitud vergonzante que recuerda a la manera de actuar de la mafia.







