Los animales se lanzaron sobre el corredor y le causaron mordeduras en los brazos. Como pudo, se zafó de los canes y corrió durante unos metros por sendas. A causa de la persecución, el hombre sufrió heridas múltiples e incluso se rompió un dedo. Finalmente, se subió a un pino y permaneció en el árbol durante casi siete horas pidiendo auxilio. Los animales continuaron junto al árbol todo ese tiempo a la espera de que bajara.
Al final, una persona que paseaba por la zona escuchó los gritos y acudió en su auxilio. La Guardia Civil y la Policía Local capturaron a los animales.







