Todas las ramas comerciales mostraron a finales del año pasado unos resultados inferiores a los de hace un año, en la línea de las expectativas de los propios empresarios.
El Indicador de Confianza del Comercio Minorista, que mide la media de los saldos de la cifra de negocios, el número de trabajadores y la inversión, se situó en 14,3 puntos porcentuales en el cuarto trimestre de 2007, ligeramente inferior al registrado un año antes (15,6 puntos). Este comportamiento es mejor que la media española, que registra una continuidad en la tendencia a la desaceleración.
Tanto la cifra de negocio como el empleo registraron resultados ligeramente inferiores a los de un año antes, por lo que el ritmo de crecimiento interanual se mantuvo estable a final de año.




