
Es una de las alternativas que más gustan a los responsables de traer este espectáculo a la ciudad, según pudo conocer ayer LAS PROVINCIAS. A falta de una decisión técnica, la intención es que los aviones utilicen como pista de aterrizaje la marina sur, construida con motivo de la última Copa América.
Incluso se plantea el uso de uno de los tramos del circuito urbano de Fórmula 1, ahora en obras, como pista del aeródromo provisional de la Red Bull Air Race 2008 en Valencia. El trazado de velocidad tiene una anchura de 14 metros, en principio suficiente para este tipo de maniobras.
Aún así, se quiere que el espectáculo se concentre en las playas, donde el paseo marítimo se convertirá en un mirador privilegiado. Los últimos flecos en la negociación son cerrar el coste (se habla de un millón de euros) y otros requisitos planteados por Red Bull. En competición con Valencia se sitúan otras ciudades, como es el caso de Sevilla, Bilbao y Barcelona.
Esta última acogió una de las competiciones en 2006, donde se reunieron en tres días un millón de personas. Se trata de un evento muy poco conocido en Valencia aunque con un gran tirón turístico. Red Bull tiene colgado en su web el calendario para este año, con la reserva del 27 y 28 de septiembre para una ciudad española todavía por determinar, al menos de manera oficial.
Junto a Valencia, ya han conseguido la sede Abu Dhabi, San Diego, Detroit, Estocolmo, Rotterdam, Londres, Budapest, Oporto y Perth. Estados Unidos será el único país con dos competiciones esta temporada. Junto con el espectáculo aéreo, Red Bull también podría desplazar algunos de los monoplazas de Fórmula 1 de su escudería, aunque esta posibilidad se considera difícil al coincidir las fechas con el Gran Circo.
Además, también se cuenta con la participación de aviones legendarios (un B-25 sobrevoló Barcelona durante los días de las carreras) y reactores de patrullas militares. En el Festival Aéreo Ciudad de Valencia, por ejemplo, han intervenido en algunas ediciones la Patrulla Águila, del Ejército del Aire español.
La Red Bull Air Race consiste en varias pruebas puntuables donde una docena de pilotos luchan contra el cronómetro en un circuito aéreo acotado por enormes balizas hinchadas con aire. "Te da un miedo tremendo ver pasar tan cerca a los aviones, hasta que ves cómo las rompen limpiamente".
La competición incluye unas acrobacias obligatorias, para añadir dificultad y espectáculo. Las avionetas pueden llegara hasta los 400 kilómetros por hora y suponer para los pilotos una fuerza equivalente a 10 G, es decir, mucho más que un bólido de Fórmula 1.
De esta manera, la ciudad tendrá las tres categorías máximas en tierra, mar y aire. Precisamente la segunda, es decir, la Copa América, ha formado parte de la negociación con Red Bull, al tenerse en cuenta el posible calendario de las regatas. El litigio judicial entre los equipos BMW Oracle y Alinghi está totalmente abierto, aunque una rápida sentencia podría suponer u na regata entre catamaranes este mismo año.
Otro factor a tener en cuenta ha sido la construcción del circuito urbano de Fórmula 1. La primera opción es que la competición aérea se celebrara antes del verano, aunque esto fue desestimado por los plazos tan breves que habría desde la conclusión de las obras.
El conseller de Infraestructuras, Mario Flores, comentó este jueves en una visita de obras al puerto que la ejecución del proyecto está ya al 50%. El 31 de mayo se entregará por ejemplo el puente giratorio, donde ya ha terminado el traslado de las piezas aprovechables del antiguo puente levadizo.
Antes se espera que estén otros tramos de la urbanización, aunque quedaría poco tiempo para programar con la suficiente distancia unas carreras de aviones antes del 24 de agosto, cuando se celebrará el Gran Premio de Automovilismo.







