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Los cristianos a los leones
09.02.08 -

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Los antiguos romanos sabían muy bien cómo contentar al pueblo, cómo hacer que la gente comiera de su mano, cómo eliminar todo síntoma de rebeldía para con el sistema gobernante.

No es nada nuevo el que existan movimientos ideológicos que hayan ido en contra de la religión o de la Iglesia, y siempre lo han hecho cuando esta no se acomodaba a los intereses del momento. Desde luego, no cabe ninguna duda de que nos encontramos ante una situación como esta.

Todos queremos un Estado que deje expresarse libremente a todos los movimientos y personas, su manera de pensar y obrar, vivir en una democracia auténtica, que no discrimine a ciertos movimientos o se pretenda marginar o hacer burla.

Me da mucha pena que un presidente del Gobierno de España haya utilizado el marco de la precampaña electoral y la difusión de masas para atacar a los obispos de una manera burlesca y amenazante, sacando frases de lugar, diciendo que no pensaba consentir que la Iglesia utilizara la lucha antiterrorista para hacer política. A mí sólo me cabe preguntar: pero ¿se han leído el comunicado en el punto ocho que habla del terrorismo? Me parece que no, que se está volviendo a hacer demagogia barata, creo que sería bueno repetir literalmente el texto que tanto encolerizó al Partido Socialista: "El terrorismo es una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión moral de la vida justa y razonable. No sólo vulnera gravemente el derecho a la vida y a la libertad, sino que es muestra de la más dura intolerancia y totalitarismo. Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político".

Creo que el pasaje en cuestión y todo el comunicado en general es un texto redactado con un gran respeto, en donde se intenta iluminar a los católicos dónde se encuentra el camino de la verdad. Una vez más ZP se siente aludido, una vez más levanta la mano sin escuchar, como aquel alumno listillo que pregunta antes de que el profesor haga la pregunta.

Lo único que ocurre es que el programa electoral del PSOE ataca directamente las bases de la doctrina católica, tales como: aborto, educación a la ciudadanía, tipologías de familias, negociación con terroristas... El PSOE ve peligrar votos de izquierdas católicos, y es muy consciente de que una gran parte de su voto rural de Castilla-La Mancha, de Andalucía, de Extremadura y partes de interior son votantes de izquierdas y cristianos.

ZP ha ido atacando a lo largo de la legislatura a la Iglesia católica de una manera sistemática, como lo ha hecho con las víctimas del terrorismo, con todos aquellos colectivos que eran contrarios a su régimen. Ahora se da cuenta de que tiene a la jerarquía de la Iglesia enfrentada y, tras no tener argumentos, empieza a reaccionar de la manera más rastrera que lo podía hacer y lo realiza con la burla, la descalificación y diciendo las mentiras que sean necesarias.

Están potenciando el odio, incluso se plantean en su programa una ley para controlar el culto, la apertura de Iglesias e incluso poder cerrarlas cuando lo consideren. Desde luego, este Gobierno quiere hacer memoria histórica y desenterrar todos los fantasmas, volver a vivir los desastres de la guerra civil, abrir heridas y exaltar a la parte republicana. La Iglesia no debe entrar en política, no es su misión, debe orientar, pero una vez más algunos quieren repetir ciertos ataques sistemáticos. Tenemos demasiado cerca la persecución religiosa de 1936, el asesinato de monjas, sacerdotes, religiosos, persecuciones a los católicos, destrucción de iglesias, de obras de arte. En aquel entonces fue el Gobierno del momento el que alentó esa persecución, y ahora Zapatero quiere presumir de republicano y perseguir a la Iglesia, uno de los enemigos fundamentales de la masonería y del pensamiento relativista.

Ahora nos da 400 euros, el cheque bebé, la ayuda a la dependencia, ayudas y regalos, aunque luego no sean más que sueños de ZP en el país de las maravillas, se contenta con dar pan y circo para todos, dinero y diversión, libertad y libertinaje, todo vale, todo está bien, todo puede ser, pero que nadie se ponga por medio porque, como dijo muy bien en su mitin, no le vamos a tolerar a nadie que se manifieste en contra. Volvamos a los romanos, pan y circo para el pueblo, y los cristianos, a los leones.
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