El anuncio del jefe del Consell, Francisco Camps, de que el programa del PP incluirá el trasvase del Ebro a la Comunitat ha creado un gran debate nacional. En Madrid, optaron por la prudencia y propondrán un “gran pacto nacional”. En Guardamar se presentó el proyecto de la primera desalinizadora del país que sólo producirá agua para riego.

En Madrid, el PP nacional optó por una postura de tibieza. El secretario de Comunicación de los populares, Gabriel Elorriaga, evitó pronunciarse sobre la posibilidad de un trasvase de agua del Ebro a la Comunitat Valenciana. Elorriaga optó por una respuesta mucho menos concreta: "Propondremos un gran pacto en torno al agua mediante el consenso de todos".
El secretario de Comunicación añadió que el programa electoral que presentará el líder de su partido, Mariano Rajoy, el 9 de febrero recogerá una propuesta "concreta" respecto al debate del agua. En ningún momento, Elorriaga adelantó si esta sería la del Ebro.
El PP de la Comunitat mantiene su apuesta por el trasvase. De hecho, el portavoz en Les Corts y número uno al Congreso, Esteban González Pons, defenderá en el hemiciclo valenciano el 20 de febrero -dos días antes del inicio de la campaña- la llegada de agua del Ebro.
Pero las palabras de Camps ha provocado una reacción en cadena de declaraciones. El PP de Aragón se mantiene inflexible en su posición en contra de la llegada de agua del Ebro a la Comunitat. El presidente de los populares aragoneses, Gustavo Alcalde, reconoció el jueves que su partido no cambiaría "ni un ápice" su posicionamiento en contra del trasvase a pesar de las palabras de Camps. Alcalde incluso insinuó la posibilidad de dimitir. Según la agencia Efe, el dirigente aragonés mostró a la dirección nacional de su partido su malestar por las palabras del presidente valenciano. Ayer, durante su visita a la Feria Internacional de Turismo de Madrid (FITUR), Alcalde reiteró que su postura sobre el trasvase "es de sobra conocida y está plasmada en el Estatuto de Autonomía de Aragón".
Pero las palabras de Camps encontraron ayer el respaldo y la sintonía de los populares murcianos. El consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno de Murcia, Juan Antonio de Heras, aseguró que si Rajoy gana las elecciones "habrá trasvase del Ebro". De Heras añadió que el presidente de su partido siempre ha defendido llevar agua "de allí donde sobra al lugar en el que hay déficit estructural como puede ser el caso de la cuenca del Segura". El dirigente murciano dijo que si el PP se impone en los comicios "que no quepa ninguna duda" de que las cuencas excedentarias cederán agua a las que no las tienen.
Rambla culpa a Zapatero
El portavoz del Consell, Vicente Rambla, dijo que en el PP no ha habido cambios de postura. Defendió la llegada de agua a la Comunitat desde cuencas excedentarias. Para el dirigente valenciano no se ha abierto ningún cisma en el PP con las palabras de Camps en FITUR. El vicepresidente de la Generalitat apuntó que el cisma "lo abrió Zapatero cuando decidió derogar el Plan Hidrológico Nacional" y aseguró que los populares valencianos y aragoneses "defienden lo mismo, que es el Pacto del Agua".
La presidenta del PP de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, tampoco aclaró si los trasvases estarán incluidos en el programa de Rajoy. En Aragón y Castilla-La Mancha, socialistas y regionalistas criticaron la palabras del presidente Camps. Por otro lado, el Foro Solidario por el Agua envió ayer una garrafa con agua del Ebro a Zapatero para reivindicar el trasvase.










