La novedosa iniciativa obligará a la profesión enfermera a recibir cursos de formación continuada, así como asistir a simposios y a reuniones científicas para "acreditar regularmente su competencia profesional". En caso de que en cada quinquenio no respondan de manera positiva a las evaluaciones competenciales requeridas, estos profesionales sanitarios serán sometidos a un test de 150 preguntas, que deberán superar para seguir ejercitando su profesión.
Pero, además, subrayó González Jurado, el colectivo de enfermería abordará otros "inminentes y trascendentales cambios", que también redundarán en beneficio del ciudadano y en la mejora de la calidad asistencial del Sistema Nacional de Salud. Y es que, a partir de este año los estudios de enfermería pasan de la antigua diplomatura, de tres años de duración, a la licenciatura universitaria (Grado) de cuatro años de duración, que implicará 240 créditos europeos. Así, el plan de estudios de la profesión enfermera también se adapta al Proceso de Bolonia, que persigue la construcción para 2010 de un Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) compartido por 46 países del continente.
Especialización
El presidente del Consejo calificó esta conversión como un "hito histórico", al tiempo que vaticinó que "el nuevo plan de estudios de la enfermería española se convertirá en el mejor de Europa", toda vez que garantizará la "enorme calidad y competencia" de los profesionales españoles de esta rama. Esta formación universitaria será complementada con una de las siete especialidades de enfermería que se encuentran en la actualidad en proceso de desarrollo, por lo que la formación de una enfermera consistirá en un proceso de no menos de seis años de duración, tras el cual los profesionales pasarán a ser enfermeras especialistas.
Para acceder al máster universitario, los enfermeros deberán cursar uno o dos años académicos (60 ó 120 créditos europeos) y para cursar la especialidad, entre dos o tres años, dentro del segundo ciclo. El tercer y último ciclo corresponderá al doctorado una vez se presente la correspondiente tesis doctoral.
Como es obvio, Jurado no olvidó recordar el estado en que se encuentra la controvertida prescripción enfermera, que deberá ser regulado por una orden ministerial que, a su juicio, sólo pretende "devolver la seguridad jurídica" a los profesionales de este colectivo.
La Ley del Medicamento establece que los únicos profesionales que pueden prescribir medicamentos son el médico y el odontólogo, situación que genera un grave problema a los enfermeros. Mientras no exista una regulación jurídica concreta que otorgue legalidad a estas decisiones, los enfermeros, subrayó Jurado, "están cometiendo una ilegalidad". Por ejemplo, cuando curan una herida o una úlcera, utilizando medicamentos de cura sin indicación médica, o cuando dan un analgésico a un paciente encamado o cuando ponen la vacuna de la gripe, entre otras muchas situaciones. Los colegios de médicos se oponen a que los enfermeros puedan recetar medicamentos.







