Esta nueva mejora social, a la que ya se han acogido más de 130 trabajadoras, se suma a las ya existentes en materia de conciliación familiar, entre ellas la ampliación a 15 días del permiso de paternidad o la posibilidad de reducir entre la mitad o un tercio de la jornada por el cuidado de hijos menores de ocho años, un derecho aplicable también a personas dependientes de hasta segundo grado.
Además, las trabajadoras embarazadas cuyo puesto pueda suponer un riesgo para su gestación (manejo de cargas, posturas inadecuadas, etc.) y no sea posible realizar un cambio de funciones o aplicar el protocolo, pueden acogerse a la licencia de riesgo durante el embarazo, con el 100% del salario.




