
La respuesta que obtuvieron fue la misma que ofreció el conseller Vicente Rambla en su visita a Alzira el pasado viernes: la decisión de construir o no un aeropuerto se tomará cuando esté elaborado el plan de infraestructuras de la Comunitat Valenciana. Este documento determinará las necesidades en este área.
La mañana estuvo repleta de reuniones para los empresarios que desean impulsar este ambicioso proyecto. Tras un encuentro de carácter técnico, llegó el momento de sentarse con el responsable de Aeropuertos para mostrarle lo que consideran son las bondades de este proyecto.
El concejal Eliseo Candela fue el encargado de acompañar a los responsables de esta empresa promotora para informar sobre un proyecto que ilusiona a la propia alcaldesa de la ciudad, Elena Bastidas, porque supondría "colocar el nombre de Alzira en el mundo".
Además, la Generalitat ya tiene en su poder el informe preliminar que habla de la viabilidad de este aeropuerto, aunque el documento definitivo sería bastante más extenso y costoso.
Por el momento, los partidos de la oposición de Alzira ven interesante el proyecto de construcción de un aeropuerto aunque consideran que se deben eliminar las posibles molestias que pudieran sufrir los vecinos con el aterrizaje y despegue de los aviones.







