
En estos momentos la medida viaria que limitará la velocidad de los vehículos hasta los 30 kilómetros por hora como máximo no será necesaria, a juicio de los vecinos. "Las obras que se están realizando en la calle Bolsería y en las inmediaciones impiden circular a más velocidad. Todas las tardes oímos el ruido de los claxons de los vehículos que sufren los atascos", explicó Miguel Wiergo.
Los vecinos, no obstante, consideran que en cuanto las obras de urbanización estén concluidas la medida viaria será positiva. "Pero el concejal de Tráfico se ha quedado corto porque nosotros lo que reivindicamos desde hace años es que el centro histórico tenga un acceso restringido y sólo se permita la entrada a los residentes. Eso sería lo ideal", afirmó el portavoz de la entidad vecinal.
Los socialistas también ven la medida ineficiente si no va acompañada de otras iniciativas como la reordenación de la circulación, la creación de aparcamientos, el rediseño de determinadas zonas y la creación de nuevos espacios verdes. "En el barrio ya es imposible circular a más de esa velocidad lo que reduce la medida a una simple propaganda", afirmó ayer el concejal socialista José Luis Ábalos.
Los operarios de la concejalía de Tráfico dejaron ayer las placas en las calles del Carmen para que a primera hora de mañana los conductores conozcan las nuevas restricciones.
La idea del concejal de Tráfico, Alfonso Novo, es que esta medida, pionera en el Carmen, se extienda a otras zonas concretas de la ciudad. La intención es que la actuación se desarrolle en las calles del barrio de Ruzafa y en determinadas vías del Ensanche.







